(Lee al final el estudio contextual resumido de este devocional. Esperamos sea de bendición)
Palabra:
Así que, cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos. Mateo 18:4
Cualquiera que haya pasado tiempo con niños pequeños conoce su inclinación natural a ser el mejor, el más rápido o el más fuerte. La jactancia de un niño de ser el corredor más rápido del mundo es entrañable, pero oír lo mismo de un adulto sería desconcertante. A medida que crecemos, la mayoría de nosotros aprendemos a enmascarar nuestra arrogancia.
Esta tendencia humana se refleja en un pasaje bíblico en el que los discípulos de Jesús preguntaron: «¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?» (Mateo 18:1). Su pregunta refleja una competencia infantil por la superioridad. Reflexionaban sobre quién era el mayor entre ellos, cuestionando los méritos de los demás y los suyos propios.
En respuesta, Jesús les ofreció una lección crítica: ninguno de ellos era el más grande. A pesar de su condición de adultos, que les concedía ciertas ventajas legales y sociales, tales privilegios eran insignificantes a los ojos de Dios. De hecho, estos privilegios podían obstaculizar su camino hacia la verdadera grandeza. En el reino de Dios, la grandeza se mide de otra manera. Se trata de despojarse del poder y del estatus, y abrazar la humildad y la bajeza, como hizo Jesús (Filipenses 2:5-8). Ésta es la cualidad infantil que Dios aprecia.
Para quienes siguen a Jesús, esta enseñanza es una invitación a renunciar a cualquier estatus mundano y abrazar la humildad y la sencillez. Al hacerlo, podremos descubrir el reino de Dios en nuestra vida cotidiana.
Oración:
Señor, dame un corazón humilde que no busque ser el primero en posiciones que atraen del mundo, sino el primero en ponerme al servicio de mis hermanos, y con ello honrar y glorificar el inmenso amor, que cada día, sin condiciones, me concedes. Gracias Padre. En El Nombre de Jesús, Amén.
Resumen de Mateo 18
Mateo 18 reúne enseñanzas de Jesús sobre la vida en el Reino de los Cielos, enfatizando la humildad, el cuidado de los más pequeños, la reconciliación y el perdón. Cuando los discípulos preguntan quién es el mayor en el Reino, Jesús coloca a un niño en medio de ellos y enseña que la verdadera grandeza consiste en humillarse y depender de Dios. También advierte sobre el peligro de hacer tropezar a otros y presenta la parábola de la oveja perdida, mostrando el deseo del Padre de rescatar a quienes se han extraviado. Más adelante, instruye sobre la corrección fraterna y la importancia de perdonar sin límites, ilustrándolo con la parábola del siervo que no quiso perdonar. En conjunto, Mateo 18 revela que el Reino de Dios se caracteriza por la humildad, la misericordia, el amor y el perdón.
- Mateo 23:12
“Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.” - Filipenses 2:3
“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo.” - 1 Pedro 5:5-6
“…Revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo.”