Versículo diario comentado: Salmos 27:12-14

Publicado por

Versículo:

No me entregues a la voluntad de mis enemigos; Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad. Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes. Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová. Salmos 27:12-14

Comentario:

Siempre es mejor seguir el tiempo de Dios, pero la realidad es que, en ocasiones, nos adelantamos a Sus planes. Incluso una decisión correcta puede traer consecuencias dolorosas si se toma en el momento equivocado. Cuando actuamos fuera del tiempo del Señor, corremos el riesgo de exponernos a la tentación o de retrasar las bendiciones que Él había preparado para nosotros.

Muchas de las dificultades que enfrentamos son el resultado de nuestra impaciencia. Por ejemplo, cuando gastamos más de lo que podemos permitirnos para obtener cosas que deseamos pero que realmente no necesitamos, terminamos cargando con preocupaciones y deudas innecesarias. En cambio, cuando administramos nuestros recursos conforme a los principios de Dios, disfrutamos de mayor libertad y tranquilidad.

Lo mismo puede ocurrir en otras áreas de la vida. A veces queremos abandonar una situación difícil tan pronto como sea posible. Sin embargo, si dejamos un trabajo, una responsabilidad o una etapa de nuestra vida antes de que Dios nos guíe a hacerlo, podríamos interrumpir el proceso que Él estaba usando para enseñarnos algo valioso. Más adelante, quizá descubramos que, si hubiéramos esperado un poco más, el Señor habría transformado las circunstancias o incluso nuestro propio corazón.

Aprender a esperar en Dios requiere desarrollar ciertas cualidades espirituales. Necesitamos paciencia para soportar las situaciones presentes sin desesperarnos. Necesitamos perseverancia para cumplir fielmente con las responsabilidades que ya tenemos. Y también necesitamos valor para confiar en el Señor mientras aguardamos Su respuesta, especialmente cuando la incertidumbre nos incomoda.

Esperar en Dios no es perder el tiempo; es permitir que Él obre en nosotros y a nuestro alrededor. Quienes aprenden a confiar en Sus tiempos descubren que Su dirección siempre es mejor que cualquier solución apresurada que puedan imaginar.

Oración:

Señor, ayúdame a confiar en Tus tiempos y a no adelantarme a Tu voluntad. Dame paciencia para esperar, fortaleza para perseverar y valentía para seguir confiando cuando no vea una respuesta inmediata. Enséñame a descansar en Tu sabiduría y a creer que Tú estás obrando aun en los momentos de incertidumbre. Que mi corazón permanezca firme, sabiendo que Tus planes son perfectos y siempre llegan en el momento adecuado. En El Nombre de Jesús, Amén.