Sentimientos que honran

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(Lee al final el estudio contextual resumido de este devocional. Esperamos sea de bendición)

“Ahora, pues, no tengáis miedo; yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos. Así los consoló, y les habló al corazón” (Génesis 50:21)

Mi abuelo me enseñó entre muchas frases una que cambió mi vida: “Honras a Dios con lo que guardas en tu corazón.” Cuando me invadía la rabia, la ira o el rencor, recordaba sus palabras y reconocía que esos sentimientos solo serían una barrera para alcanzar el propósito del Señor en mi vida. ¿Cómo podría honrar a Dios con ira, rabia o resentimiento?

Las escrituras de hoy nos muestran una gran lección en ese sentido. José era odiado por sus hermanos por considerar que este era el favorito de sus padres. Producto de ese odio José es vendido por ellos como esclavo (Génesis 37:50) y empieza para él un largo periodo de sufrimiento, soledad y angustia.

Años más tarde, José fortalecido de fe en el Señor, supera ese duro transitar al que fue sometido y es nombrado gobernador de Egipto. La hambruna que invade la región lo pone nuevamente frente a sus hermanos y ante esa situación su respuesta es la que en ese momento honraría grandemente el cuidado que El Señor había tenido con él, tratar bondadosamente a sus hermanos diciendo: «Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, Ahora, pues, no tengáis miedo; yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos».

José se llenó de perdón y amor, y en vez de la ira y resentimiento optó por la reconciliación, ayuda y consuelo para sus hermanos. Como diría mi abuelo, honró al Señor con los sentimientos de su corazón.

Cuando caminamos en junto a Dios y como José, lo honramos con los sentimientos de nuestro corazón, Él es capaz de transformar todo ese dolor, ese daño que nos hicieron, en una obra de bien para nuestras vidas.

Para crecer en carácter y llenar nuestro espíritu de esos buenos sentimientos, que rinden gloria al Señor, tengamos siempre fortalecida nuestra fe, en su gracia y justicia, recordando que el hombre es el que levanta las paredes de los malos sentimientos y que solo el Amor de Dios las derrumba y transforma, siempre para nuestro bien.

Palabra diaria. Señor, Concédeme la determinación para sanar en Ti, los sentimientos de ira y rencor que me alejan de Tu presencia. Dame la fortaleza para perdonar y reconciliarme con aquellos que me han dañado, sabiendo que Tu cuidado transformará el dolor, en obra de bien para mi vida.

Estudio Bíblico Contextual del Devocional de Hoy:
Pasaje:
Génesis 50:21
Tema del Capítulo – Génesis 50:

Génesis 50 es el capítulo que cierra el libro del Génesis. El estudio bíblico de Génesis 50 muestra cómo fue el duelo por Jacob y la posterior muerte de José. Sin embargo, antes de eso, el capítulo también registra cómo José mismo trató a sus hermanos con amabilidad después de la muerte de su padre.

Génesis 50 también ofrece un vínculo con los acontecimientos relatados en el libro del Éxodo. Antes de morir, José habló de la promesa de Dios a Abraham de que sus descendientes no se quedarían en Egipto, sino que saldrían de allí hacia la Tierra Prometida. Cuando eso ocurrió, José quiso que sus huesos fueran llevados también en el éxodo (Génesis 50:24,25).

Un esquema de Génesis 50 puede organizarse como sigue:

El duelo por Jacob (Génesis 50:1-14).
La benevolencia de José hacia sus hermanos (Génesis 50:15-21).
La muerte de José (Génesis 50:22-26).

Comentario Bíblico:
Génesis 50:21

Diversos son los motivos que pudieron hacer que los hijos de Jacob siguieran en Egipto, a pesar de la visión profética que Abraham tuvo de su esclavitud allá. Juzgando a José con el temperamento general de la naturaleza humana, pensaron que ahora él se vengaría de los que lo habían odiado y dañado sin causa. No siendo capaces de resistir ni de huir, intentaron ablandarlo humillándose. Le suplicaron como siervos del Dios de Jacob. José se sintió muy afectado al ver el cumplimiento total de sus sueños. Les manda que no le teman a él sino a Dios; que se humillen ante el Señor y busquen el perdón divino. Les garantiza su propia bondad para con ellos. Véase que espíritu excelente era José y aprendamos de él a devolver bien por mal. Él los consoló y, para disipar todos sus temores, les habló amablemente. Los espíritu quebrantados deben ser curados y animados. No sólo debemos hacer el bien a quienes amamos y perdonamos; también debemos hablarles bondadosamente.

Referencias Cruzadas:

Isaías 40:2 – Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados.

Génesis 45:10-11 – Habitarás en la tierra de Gosén, y estarás cerca de mí, tú y tus hijos, y los hijos de tus hijos, tus ganados y tus vacas, y todo lo que tienes. Y allí te alimentaré, pues aún quedan cinco años de hambre, para que no perezcas de pobreza tú y tu casa, y todo lo que tienes.

Tema Principal:

El Señor nos sustenta y conoce nuestro corazón.

Versículos Temáticos:

Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? Mateo 6:26

Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Filipenses 4:19

Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Malaquías 3:10

Oh Jehová Dios nuestro, toda esta abundancia que hemos preparado para edificar casa a tu santo nombre, de tu mano es, y todo es tuyo. 1 Crónicas 29:16

Y daré bendición a ellas y a los alrededores de mi collado, y haré descender la lluvia en su tiempo; lluvias de bendición serán. Y el árbol del campo dará su fruto, y la tierra dará su fruto, y estarán sobre su tierra con seguridad; y sabrán que yo soy Jehová, cuando rompa las coyundas de su yugo, y los libre de mano de los que se sirven de ellos. No serán más por despojo de las naciones, ni las fieras de la tierra las devorarán; sino que habitarán con seguridad, y no habrá quien las espante. Y levantaré para ellos una planta de renombre, y no serán ya más consumidos de hambre en la tierra, ni ya más serán avergonzados por las naciones. Ezequiel 34:26-29

Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas, sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos. 1 Crónicas 29:12

Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos. Hageo 2:8

 

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