Fruto de la sabiduría

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(Lee al final el estudio contextual resumido de este devocional y las referencias cruzadas por términos. Esperamos sea de bendición)

Palabra:

Escucha el consejo, y recibe la corrección, Para que seas sabio en tu vejez. (Proverbios 19:20)

Salomón, el hombre más sabio de todos los tiempos, escribió a su hijo el libro de Proverbios. Agradecido al Señor por concederle la sabiduría que le había pedido para gobernar a su pueblo, Salomón quería impartir algo de ella a sus hijos. Lamentablemente, sabemos por las Escrituras que Roboam rechazó el consejo paternal de Salomón. No tenía el más mínimo deseo de seguir al Señor ni de ser guiado por los consejeros de Salomón. Y el Señor utilizó su necedad para dividir el reino.

Sin embargo, las sabias palabras de Salomón han hecho eco a lo largo de los siglos, y muchos se han beneficiado de ellas. Este versículo escogido para esta lectura enfatiza la importancia de recibir consejo e instrucción de otros que han aprendido por medio de la experiencia y del consejo de los demás. En el primer capítulo de Proverbios, Salomón escribe: “El temor del Señor es el principio del conocimiento; los necios desprecian la sabiduría y la disciplina” (1:7 NVI). Él también aconsejó a su hijo que escuchara a su predecesor, pues ese es el camino de los sabios. Los necios se niegan a escuchar y desprecian a los que intentan impartir conocimiento en un esfuerzo sincero por ayudar.

Cuando Roboam se enfrentó a una decisión importante, justo al comienzo de su reinado, fingió recibir el consejo de los ancianos, de aquellos que habían aconsejado a Salomón. Pero en lugar de tomar en cuenta su sabiduría, escogió prestar oído a sus colegas, que eran tan necios como él, para perjuicio suyo y de su pueblo.

Dar o recibir consejo son las dos caras de una misma moneda. Si nos piden que aconsejemos a alguien, somo necios si impartimos consejo fuera de la Palabra de Dios, independientemente de la edad que tengamos. Para ser sabio de verdad a la hora de dar consejo debemos entregarnos con sinceridad, y después hacernos a un lado, no obligar a quienes nos lo pidieron a que lo sigan. No somos responsables de cómo lo reciban los demás.

Recuerda: Consigue todo el consejo y la instrucción que puedas, para que seas sabio durante el resto de tu vida.

Oración:

Señor, concédeme cada día, un poco más de Tu sabiduría, de forma que pueda yo discernir Tu voluntad y tomar las mejores decisiones que me permitan avanzar en ella, siempre para Tu honra y para Tu gloria, y que de tal sabiduría pueda también dar consejo pertinente aquellos que me rodean, apoyado siempre en la perfección de Tu Santa Palabra. Amén.

Estudio Bíblico Contextual del Devocional de Hoy:
Resumen de capítulo Proverbios 19:

El primer segmento de este capítulo hace múltiples referencias a la integridad personal y la riqueza. Es mucho mejor ser moral -y tener una reputación de honestidad- que tener una riqueza temporal y ser visto como un mentiroso. Y, sin embargo, el mundo favorece con demasiada frecuencia a los ricos, mediante «amistades» superficiales, mientras ignora a los que no tienen nada material que ofrecer. Salomón también señala uno de los rasgos distintivos de la necedad: reaccionar según los propios deseos en lugar de hacerlo según la verdad. El necio se lanza a hacer las cosas a su manera. Cuando llegan las consecuencias inevitables, culpan a Dios en lugar de a sus propias decisiones (Proverbios 19:1-7).

El siguiente grupo de afirmaciones abarca una amplia gama de ideas. Incluyen comentarios típicos sobre el valor de la sabiduría, las consecuencias de ignorarla, la importancia del sentido común y la practicidad, y la naturaleza falible de la planificación humana. Hay que buscar el autocontrol y es importante inculcarlo a los hijos. Incluso como adulto, es crucial aceptar un buen consejo cuando se da, en lugar de negarse a aprender incluso de los propios errores (Proverbios 19:8-21).

Por último, en este capítulo hay comentarios que se centran en el respeto a la voluntad de Dios y en los resultados desastrosos de ignorarla. Seguir la dirección del Señor no es una fórmula mágica que garantice el éxito. Sin embargo, es, con mucho, la forma más sensata de seguir la vida. Incluso la persona inexperta debería ser capaz de ver lo que sucede cuando la gente desafía a Dios; debería aprender la lección apropiada de esas observaciones. Una persona que se niega a aprender -incluso una persona sabia que decide dejar de aprender- está invitando a la dificultad a su propia vida (Proverbios 19:22-29).

Referencias cruzadas por término – Proverbios 19:20:
Escucha el consejo, y recibe la corrección, Para que seas sabio en tu vejez:

Proverbios 1:8 – Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre;

Proverbios 12:15 – El camino del necio es derecho en su opinión; Mas el que obedece al consejo es sabio.

Proverbios 4:1 – Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, Y estad atentos, para que conozcáis cordura.

Salmos 90:14 – De mañana sácianos de tu misericordia, Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.

Salmos 37:37 – Considera al íntegro, y mira al justo; Porque hay un final dichoso para el hombre de paz.

Deuteronomio 32:29 – ¡Ojalá fueran sabios, que comprendieran esto, Y se dieran cuenta del fin que les espera!