El valor de buscar a Dios

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(Lee al final el estudio contextual del versículo de hoy) – * Ha sido agregado estudio de referencias cruzadas por palabras y términos de versículo al final del Devocional. Esperamos sea de bendición para ti.

 Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan. (Salmos 119:2)

Todos tenemos ambiciones y deseos. Y aunque ellos no son necesariamente malos, debemos analizar nuestras prioridades.¿Dónde invierto mi tiempo y mis energías? ¿Qué cosas o quiénes ocupan mis pensamientos? Pero, por más importantes que sean las responsabilidades y las relaciones terrenales que tengamos, no pueden compararse con el valor de una vida dedicada a buscar al Señor.

Primero que todo, pensemos en lo que significa buscar algo. La palabra denota un fuerte deseo y una búsqueda enérgica para tenerlo. Suponga que usted descubrió una mina de oro en su propiedad. No daría una tranquila vuelta de vez en cuando para verla. No. Se buscaría un equipo para explotarla, y cada día se afanaría por sacar el precioso metal de las piedras.

De igual forma, buscar al Señor no se trata de tener un encuentro fugaz y ocasional con Él, sino esforzarse al máximo por conocerle más íntimamente y seguirlo más de cerca. Quienes buscan sin reservas esta clase de comunión con Dios, están decididos a pasar tiempo con Él; quieren también abandonar todo lo que pueda ser un obstáculo para crecer en su relación con el Señor. Los seguidores fieles de Dios reclaman audazmente sus promesas, y confían en que Él cumplirá su palabra. Sus experiencias con el Señor les dan una satisfacción grandiosa que hacen que tengan más hambre de Él.

La vida cristiana ha de ser una búsqueda de Dios. Disfrutar de la salvación y mantenerse inactivo, sin acercase más a Él, es perderse los tesoros que hay a nuestra disposición en Cristo. Quienes le buscan pronto descubren que conocerle es la recompensa más grande de todas.

Oración diaria: Señor, Dame el deseo profundo de buscarte, cada día. Permíteme seguir Tu voluntad e imitar tus enseñanzas para ser digno de los maravillosos galardones que guardas para todos cuanto te siguen.

Estudio Bíblico Contextual del Devocional de Hoy:
Resumen de Capitulo Salmos 119:

Este salmo es una recopilación de los gritos piadosos y devotos de David, de la respiración y elevación breve y repentina de su alma a Dios, que escribió a medida que se producía, y hacia el final de su vida los recogió de su diario, en el que permanecían dispersos, y añadió muchas palabras similares en este salmo en el que es raro encontrar alguna coherencia entre los versos, pero que, como los proverbios de Salomón, es un cofre de anillos de oro, no una cadena de eslabones de oro.

Y no sólo podemos aprender del ejemplo del salmista a acostumbrarnos a dar estas preciosas alabanzas, que son un excelente medio de mantener una constante comunión con Dios, y de mantener el corazón apto para profesar nuestra fe con verdadero servicio y fidelidad, sino que también debemos utilizar las palabras del salmista para estimular y expresar conscientemente todo aquello que debemos, o aumentar, o mejorar en nosotros; pues como algunos han dicho de este salmo: «El que lo lea suficientemente, percibirá que el salmo lo consolará o lo avergonzará».

Referencias cruzadas por término – Salmos 119:2:
Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan.

Jeremías 29:13 – y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.

Salmos 25:10 – Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, Para los que guardan su pacto y sus testimonios.

Proverbios 23:26 – Dame, hijo mío, tu corazón, Y miren tus ojos por mis caminos.

Salmos 105:45 – Para que guardasen sus estatutos, Y cumpliesen sus leyes. Aleluya.

Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas. Salmo 63:1

Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores. Salmo 34:4

En ti confiarán los que conocen tu nombre, Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron. Salmo 9:10

Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Isaías 55:6

Buscad a Jehová y su poder; Buscad siempre su rostro. Salmo 105:4

Fui buscado por los que no preguntaban por mí; fui hallado por los que no me buscaban. Dije a gente que no invocaba mi nombre: Heme aquí, heme aquí. Isaías 65:1

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