25 de Marzo: Con Dios no existe soledad

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(Lee al final el estudio contextual resumido de este devocional. Esperamos sea de bendición)

Palabra:

Cuando no era más que uno solo lo llamé, y lo bendije. (Isaías 51:2)

Un célebre aristócrata y estadista escocés una vez le dijo a un corresponsal que él estaba “arando en su surco solitario”. Siempre que Dios ha necesitado a alguien que haga algo grande para Él, lo ha enviado al “surco solitario”. Lo ha llamado a ir solo.

Tal vez tenga usted que llegar a ser la persona más solitaria de la tierra, pero si eso sucede, usted siempre podrá ver las carrozas de Dios a su alrededor, aun veinte mil, y miles de miles, y entonces se olvidará de su soledad.

Si usted ha tomado el arado, no lo suelte hasta que haya terminado de arar el campo.

“No nos cansemos.” (Gálatas 6:9)

Dijo una vez el pastor americano, Theodore L. Cuyler: «Después de estar muy perplejo e indeciso, no sabiendo si debía o no aceptar un llamado atractivo, abrí el Libro y leí:

¿Para qué discurres tanto, cambiando tus caminos? (Jeremías 2:36)

Su campo de actividad presente puede ser limitado, pero usted no está limitado por su campo. Los grandes hombres han surgido del surco solitario. Los grandes hombres han arado y escarificado y al dejar estas cosas han grabado sus nombres en la historia. Hay alturas inimaginables, lugares inconcebibles para el que sigue adelante. Por lo tanto, estando en el valle, siga adelante, buscando las colinas. Un día mirará hacia atrás con sorpresa y entonces, volviéndose, seguirá adelante con nuevo valor.»

¡Usted fue creado para remontarse, no para volar sobre el terreno más bajo!

«Un alma solitaria ardiendo con el amor de Dios puede hacer que todo el universo arda.» (Hechos 2:41. Apocalipsis 5:11)

Oración:

Señor, cuando me sienta sólo, saca de mi corazón esa tristeza y cámbiala por la alegría de saber que cuento contigo y que Tu mano poderosa me guía hacia los destinos maravillosos de Tu grandiosa voluntad. Amén

Estudio Bíblico Contextual del Devocional de Hoy:
Pasaje:
Isaías 51:2
Tema del Capítulo – Isaías 51:

En Isaías 51, el Señor Dios anuncia que la salvación está en camino. Este será un tiempo nuevo, tan próspero y lleno de vida para el pueblo de Dios que «consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de Jehová; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto». (Isaías 51:3)

Esta promesa se cumple en la persona de Jesucristo. Este tiempo de paz, prosperidad, alegría y satisfacción son algunas de las bendiciones que Dios nos ha concedido en él.

Es un tiempo de poder y audacia, tanto que Dios dice: «¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno?». (Isaías 51:12)

No hay razón para tener miedo de los hombres malos, de la violencia, de los asesinatos que salen en la televisión, en fin, no hay razón para temer a este mundo malvado.

El Señor es nuestro escudo, Él es quien nos protege. Él guarda nuestra vida. Por lo tanto, confía en el Señor y teme a Él. Porque en sus manos está nuestra vida.

La promesa de Dios es esa: «los redimidos de Jehová; volverán a Sion cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas; tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán» (Isaías 51:11).

La salvación eterna está preparada para los que invocan al Señor. Para los que le temen y le aman.

Para estos habrá alegría eterna, regocijo, gozo.

En el cielo, donde van los redimidos, no puede entrar la tristeza. Mi oración es que este mensaje conforte tu alma y sea un refrigerio en los días difíciles.

Esbozo de Isaías 51:

51:1 – 6: La salvación está en camino

51:7 – 13: No tengas miedo de los hombres

51.14 – 23: «¡Despierta, despierta!»

Comentario Bíblico Isaías 51:2:

Para los privilegiados por el nuevo nacimiento, es bueno que consideren que fueron formados en pecado. Esto debiera hacernos pensar de nosotros en forma humilde, provocar los pensamientos más elevados sobre la gracia divina. El consuelo más grande es haber sido hecho útil para la gloria de Dios. Mientras más santidad tengan los hombres, y más bien hagan, más alegría tienen. Reflexionemos seriamente en nuestra culpa. Hacerlo así tiende a mantener humilde el corazón, y despierta y sensible la conciencia. Hacen a Cristo más precioso para el alma y da fuerzas a nuestros intentos y oraciones por los demás.

Referencias cruzadas:

Gálatas 3:9-14 – De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham. Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas. Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.

Génesis 13:14-17 – Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre. Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada. Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti la daré.

Génesis 15:4-5 – Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará. Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia.

Hebreos 11:8-12 – Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido. Por lo cual también, de uno, y ése ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar.

Génesis 22:17 – de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.

Josué 24:3 – Y yo tomé a vuestro padre Abraham del otro lado del río, y lo traje por toda la tierra de Canaán, y aumenté su descendencia, y le di Isaac.

Génesis 24:35 – Y Jehová ha bendecido mucho a mi amo, y él se ha engrandecido; y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos.

Nehemías 9:7-8 – Tú eres, oh Jehová, el Dios que escogiste a Abram, y lo sacaste de Ur de los caldeos, y le pusiste el nombre Abraham; y hallaste fiel su corazón delante de ti, e hiciste pacto con él para darle la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del jebuseo y del gergeseo, para darla a su descendencia; y cumpliste tu palabra, porque eres justo.