Una invitación para no rechazar

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(Lee al final el estudio contextual resumido de este devocional. Esperamos sea de bendición)

Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová. (Salmos 27:8)

No hay mejor lugar para estar que en la Presencia de Dios. Es en ese lugar de verdadera paz, de verdadera comunión, donde llegamos a conocer a Aquel que nos ama incondicionalmente y conocemos sus propósitos para nosotros. No sólo eso; también es en ese lugar donde recibimos todo, TODO lo que necesitamos, ¡aleluya!

El rey David conocía ese lugar. Conoció la Presencia manifiesta de Dios. Vivió experiencias transformadoras en dicha Presencia. Tanto es así que declaró: «Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro.«, y mi corazón respondió: «Tu rostro buscaré, oh Jehová«. (Salmos 27: 8)

En la adversidad, en Él es dónde se refugió. Cuando era perseguido por sus enemigos, allí se escondía. David escuchó la llamada de Dios para estar en su presencia. Sabía que el único que realmente podía hacer algo por su vida era el Señor, el Señor de los Ejércitos, el Dios Todopoderoso, el Dios de toda la tierra.

En la Presencia de Dios encontramos refugio, seguridad y protección. En la Presencia de Dios encontramos el camino correcto, la dirección y el sentido de la vida. En su presencia hay plenitud de vida, gozo y alegría. En su presencia hay curación, liberación y salvación. En la Presencia de Dios encontramos todos los recursos para ganar las batallas de la vida cotidiana, y seguir caminando con nuestra cabeza en alto.

Por su Presencia cantamos en medio de las luchas. Por su Presencia ofrecemos sacrificios de alabanza. Gracias a su Presencia nos mantenemos en pie. ¿Cómo no podríamos dejar de responder ese llamado? ¿Cómo podemos rechazar la dulce voz del Señor que nos invita a una vida de intimidad, de propósito y de comunión con Él?

Que ese día, cuando oigamos la voz del Señor, nuestro corazón responda como David: «¡Señor, Tu rostro buscaré!

¡Señor, iré! Señor, estoy aquí.

Señor, con Tu presencia me consuelas, calmas mis angustias, me das fortaleza para la batella aún cuando pueda pensar que todo esta perdido. Que mi corazón se encuentre siempre dispuesto a atender Tu llamado, porque aún pensando que no pueda tener nada, contigo a mi lado, sé que ya lo tengo todo. 

Estudio Bíblico Contextual del Devocional de Hoy:
Pasaje:
Salmos 27:8
Tema del Capítulo – Salmos 27:

En el Salmo 27, el salmista David nos muestra su confianza en el Señor, incluso ante situaciones prácticamente «imposibles». Rodeado de ejércitos o incluso de la muerte, no teme: «Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?»

A pesar de las circunstancias, sólo tiene una petición: «Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.»

Quiere estar cerca de Dios. En la casa de Dios. ¡Qué enseñanza!

En un mundo de traciones y consumista, la Palabra de Dios nos muestra lo que es realmente importante: ¡la intimidad con Dios!

Mientras ora, David escucha la voz de Dios, el Señor le dice: «¡Buscad mi rostro!

El Señor siempre nos insta a buscarlo. Esto es porque Él quiere revelarse a nosotros y darnos la vida verdadera, disfrutando de su gloria.

Esbozo del Salmo 27:

27:1 – 3: El Señor es luz y salvación

27.4 – 7: Una cosa le pido al Señor

27.8 – 14: Busca mi rostro

Comentario Bíblico:
Salmos 27:8

Donde estuviere el creyente, puede hallar el camino al trono de gracia por la oración. Dios nos llama por su Espíritu, por su palabra, por su adoración y por providencias especiales, misericordiosas que nos afligen. Cuando estamos neciamente coqueteando con las vanidades mentirosas, Dios está, por amor a nosotros, llamándonos a buscar nuestras misericordias en Él. La llamada es general. “Buscad mi rostro”, pero debemos aplicarlo a nosotros mismos, “tu rostro buscaré”. La palabra no sirve cuando no aceptamos la exhortación: el corazón bondadoso responde rápidamente a la llamada del Dios bondadoso, siendo voluntario en el día de su poder. El salmista requiere el favor del Señor; la continuación de su presencia con él; el beneficio de la dirección divina y el beneficio de la protección divina. El tiempo de Dios para ayudar a los que confían en Él llega cuando toda otra ayuda falla. Él es un Amigo más seguro y mejor de lo que son o pueden ser los padres terrenales. -¿Cuál era la creencia que sustentaba al salmista? Que vería la bondad del Señor.

Referencias Cruzadas:

Salmos 63:1-2 – Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas, Para ver tu poder y tu gloria, Así como te he mirado en el santuario.

Isaías 55:6-7 – Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.

Oseas 5:15 – Andaré y volveré a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán.

Jeremías 29:12-13 – Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.

Tema Principal:

Buscar a Dios continuamente en todas nuestras circunstancias.

Versículos Temáticos:

Buscad a Jehová y su poder;
Buscad siempre su rostro.
Salmo 105:4

Pero así dice Jehová a la casa de Israel: Buscadme, y viviréis.
Amós 5:4

Fui buscado por los que no preguntaban por mí;
fui hallado por los que no me buscaban.
Dije a gente que no invocaba mi nombre:
Heme aquí, heme aquí.
Isaías 65:1

Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
Lucas 19:10

Bienaventurados los que guardan sus testimonios,
Y con todo el corazón le buscan.
Salmo 119:2

Los leoncillos necesitan, y tienen hambre;
Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.
Salmo 34:10

Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.
Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme;
Has entendido desde lejos mis pensamientos.
Salmo 139:1-2

Buscad lo bueno, y no lo malo, para que viváis;
porque así Jehová Dios de los ejércitos estará con vosotros, como decís.
Amós 5:14

El que halla esposa halla el bien,
Y alcanza la benevolencia de Jehová.
Proverbios 18:22

Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
Efesios 6:10

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
Hebreos 11:6

Así será a tu alma el conocimiento de la sabiduría;
Si la hallares tendrás recompensa,
Y al fin tu esperanza no será cortada.
Proverbios 24:14

Y andaré en libertad,
Porque busqué tus mandamientos.
Salmo 119:45