Un amor que no cambia

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(Lee al final el estudio contextual resumido de este devocional. Esperamos sea de bendición)

Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo. (Filipenses 3:8)

Sin dudas, que la vida es un camino que será recorrido con altos y bajos. Habrás escuchado alguna vez la comparación de la vida como una montaña rusa; subimos, nos regocijamos, disfrutamos, pero también en ciertos momentos, nos veremos inmersos en la posibilidad de caer, vernos invadidos por la angustia y la preocupación. Es ese su ciclo normal.

Lo realmente importante de todo ello, es no cometer el error de buscar con mayor rapidez al Señor, cuando las cosas no estén siguiendo el rumbo que esperamos. Como nos exhorta el Apóstol Pablo en las escrituras de hoy: en las buenas y en las malas el amor de Dios será constante ¿Puedes esperar algo mejor?

No solo debemos reconocer a Dios, independientemente de las circunstancias que estemos atravesando, sino que debemos tener presente que nuestra relación con Él es la mayor de nuestras bendiciones. Cuando nos percatamos de que el tesoro más valioso de nuestras vidas, se encuentra en la comunión con El Señor a través de su palabra, observaremos que todo lo demás, incluso las mejores cosas que nos sucedan, se quedarán pequeñas, al compararlas con el regocijo de caminar junto a Dios y de contar con su presencia, cada día de nuestra existencia.

No lo olvides: Nada más grande y valioso habrá que vivir en Dios. Recuérdalo siempre, en las buenas y en las malas.

Palabra diaria: Señor, Tu presencia bendice mi vida ante cualquier situación. Ayúdame a no olvidarlo, recordando que en la abundancia o en la escasez, en la alegría o en la tristeza,  mi tesoro más valioso es contar con tu amor incondicional.

Estudio Bíblico Contextual del Devocional de Hoy:
Pasaje:
Filipenses 3:8
Tema del Capítulo – Filipenses 3:

En Filipenses 3, Pablo habla de la superioridad de la salvación en Jesucristo y de la alegría como fruto de una relación sincera con Dios. Exhorta a los hermanos a huir de las apariencias y compara a los cristianos con los atletas de alto rendimiento.

Esbozo de Filipenses 3:

3.1 – 11: Aceptar a Jesucristo es la mayor ganancia

3:12-21: Correr hacia la meta

Comentario Bíblico:
Filipenses 3:8

El apóstol no les pedía que hicieran algo fuera de lo que él mismo hacía; ni que se aventuraran en algo, sino en aquello en lo cual él mismo arriesgó su alma inmortal. Él considera que todas esas cosas no eran sino pérdida comparadas con el conocimiento de Cristo, por fe en su persona y salvación. Habla de todos los deleites mundanos y de los privilegios externos que buscaban en su corazón un lugar junto a Cristo, o podían pretender algún mérito y algo digno de recompensa, y los cuenta como pérdida, pero puede decirse que es fácil decirlo, pero, ¿qué haría cuando llegara la prueba? Había sufrido la pérdida de todo por los privilegios de ser cristiano. Sí, no sólo los consideraba como pérdida, sino como la basura más vil, sobras tiradas a los perros; no sólo menos valiosas que Cristo, sino en sumo grado despreciables cuando se las compara con Él. El verdadero conocimiento de Cristo modifica y cambia a los hombres, sus juicios y modales, y los hace como si fueran hechos de nuevo.

Referencias Cruzadas:

Colosenses 2:2-3 – para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.

Juan 17:8 – porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.

Hebreos 3:14 – Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio,

Efesios 3:8-9 – A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas;

Mateo 13:44-46 – Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.

Lucas 10:21-22 – En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó. Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.

Tema Principal:

Dios nuestra prioridad

Versículos Temáticos:

Lucas 20:42-44 – Pues el mismo David dice en el libro de los Salmos: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. David, pues, le llama Señor; ¿cómo entonces es su hijo?

Juan 20:28 – Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío!

Malaquías 2:3 – He aquí, yo os dañaré la sementera, y os echaré al rostro el estiércol, el estiércol de vuestros animales sacrificados, y seréis arrojados juntamente con él.

Mateo 16:16-17 – Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

Job 20:7 – Como su estiércol, perecerá para siempre; Los que le hubieren visto dirán: ¿Qué hay de él?

Gálatas 1:16 – revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre,

Juan 17:3 – Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.

Filipenses 3:10 – a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte,

Filipenses 3:7 – Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.

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