Tiempo para todo

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(Lee al final el estudio contextual del versículo de hoy) – * Ha sido agregado estudio de referencias cruzadas por palabras y términos de versículo al final del Devocional. Esperamos sea de bendición para ti.

Palabra:

«Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora» (Eclesiastés 3:1)

La vida está llena de contrastes. Atravesamos momentos de éxito, de fracaso, de pérdidas y ganancias, cosechamos victorias y cosechamos derrotas; pero ante todo algo es cierto: todo lo que ocurrirá bajo el cielo tiene su tiempo.

Eclesiastés 3:2-8 nos da una representación para reflexionar, sobre las diferentes etapas de nuestras vidas, afirmando esta verdad: «Todo tiene su tiempo. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;  tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;  tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;  tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.»

Es el deseo del Señor es que entendamos que existe un plan para nuestras vidas que él ha diseñado y que puede que en muchas ocasiones no tenga los resultados que esperamos. Allí debemos recordar, que el recorrido nunca será fácil pero el destino valdrá la pena porque como dicta la palabra también en Eclesiastés 3:11, el Señor: «Todo lo hizo hermoso en su tiempo»

Ármate hoy de paciencia y confianza en Dios. No olvides que los acontecimientos tanto positivos como negativos que en nuestra vida ocurran, son instrumentos del Señor para convertirnos en la persona que Él nos llama a ser.

La vida es una historia en constante cambio y ante ello lo único que se mantendrá será el amor y misericordia de Dios, su paz que guarda nuestro espíritu y su compasión, que nos provee la seguridad de saber, que Él siempre reinará en nuestros corazones.

Oración:

Señor, dame la serenidad para comprender que todas las experiencias de mi vida, positivas y negativas son parte del recorrido que has planeado para mí. Guíame a entender que tus tiempos son los míos y que en ellos solo el bien ocurrirá al final. Amén

Estudio Bíblico Contextual del Devocional de Hoy:
Resumen de Capitulo Eclesiastés 3:

El capítulo 3 del libro de Eclesiastés, es uno de los pasajes más conocidos y reflexivos de la literatura bíblica, ofreciendo profunda sabiduría sobre el tiempo y la existencia humana. Este capítulo comienza con la famosa afirmación de que hay un tiempo señalado para todo bajo el cielo, enumerando una serie de opuestos que abarcan las experiencias humanas, desde nacer hasta morir, plantar y arrancar lo plantado, llorar y reír, entre otros. Esta sección destaca la soberanía de Dios sobre el tiempo y las etapas de la vida humana, sugiriendo que cada momento tiene un propósito divinamente ordenado.

El autor, tradicionalmente identificado como el rey Salomón, reflexiona sobre la imposibilidad del ser humano de comprender plenamente el trabajo y la obra que Dios emprende en el hombre, desde el principio hasta el fin. Argumenta que Dios ha puesto eternidad en el corazón del hombre, pero sin que este pueda entender tal obra en toda su extensión y totalidad. Esta noción subraya la limitación humana frente el carácter infinito de la naturaleza del Señor.

El capítulo también aborda la justicia y la injusticia en el mundo, señalando cómo ambas coexisten bajo el sol. Finalmente, concluye que lo mejor para el hombre es disfrutar de su trabajo y reconocer esto como un regalo de Dios. Aunque la vida puede parecer vanidosa y enigmática en momentos en los que el mundo puede seducir al hombre, este mismo debe tener consciencia de que hay belleza y propósito en la creación divina y en la aceptación de nuestro lugar dentro de ella, buscando cada día el perseguir, la voluntad del Señor para cada una de nuestras vidas, dentro de esa realidad.

En resumen, Eclesiastés 3 ofrece una meditación sobre el tiempo, la providencia divina y la condición humana, invitando a una actitud de humildad, gozo y reverencia ante la complejidad de la vida y el misterioso y perfecto orden con el que El Señor ha dotado a su creación.

Referencias cruzadas Eclesiastés 3:1:

El versículo Eclesiastés 3:1 introduce la reflexión sobre la temporalidad y la soberanía divina en los acontecimientos de la vida. Aquí presentamos cinco referencias cruzadas, que complementan y profundizan este tema:

Génesis 1:14: «Dijo Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años.» Este versículo subraya la creación de tiempos y estaciones por parte de Dios desde el principio, estableciendo un orden divino en el tiempo.

Salmos 31:15: «En tu mano están mis tiempos; Líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.» David reconoce que sus tiempos están en las manos de Dios, reflejando la idea de que Dios controla los momentos y las etapas de nuestras vidas, y aún en medio de las dificultades, abre sus brazos para consolarnos y guiarnos.

Daniel 2:21: «Él muda los tiempos y las edades; quita reyes y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos.» Este versículo habla de la soberanía de Dios sobre los tiempos y las épocas, incluyendo el control sobre los reinos del hombre y la historia.

Hechos 1:7: «Él les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad.» Jesús recuerda a sus discípulos que solo Dios conoce los tiempos y momentos específicos establecidos por su autoridad.

Gálatas 4:4: «Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley.» Este versículo muestra cómo en el tiempo perfectamente orquestado por Dios, Jesucristo vino al mundo para cumplir el plan divino de salvación.

Estas referencias cruzadas ilustran la enseñanza bíblica sobre el dominio y propósito de Dios en el tiempo contrastado con la enseñanza dada en Eclesiastés, además de reflejar la revelación sobre las estaciones de la vida, enfatizando que hay un momento designado por Dios para cada evento bajo el cielo.