Guerrero de Dios: Un nuevo nacimiento

Publicado por

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. Juan 3:16–17

Después de leer los dos devocionales anteriores, quizá te estés preguntando: “Quiero nacer de nuevo, ¿qué debo hacer?”. O tal vez deseas explicarle a alguien más en qué consiste el nuevo nacimiento, pero no sabes bien cómo hacerlo. Para encontrar respuestas, la lectura de hoy es un excelente punto de partida.

Entonces, ¿cuál es nuestra responsabilidad en la experiencia del nuevo nacimiento? En Juan 3 no se menciona nada acerca de ganarse la salvación. Más bien, encontramos a Jesús afirmando que todo aquel que confía en Él será salvo y tendrá vida eterna. En esencia, Jesús nos dice: “¿Quieres nacer de nuevo? Entonces debes poner tu fe en Mí”. Esto implica creer que Él es exactamente quien dice ser: el Hijo de Dios. Significa creer que Él es el Salvador y que murió por tus pecados. Y también implica rendirle tu vida por completo.

El nuevo nacimiento describe algo que ocurre en lo más profundo de nuestro ser. En el momento en que ponemos nuestra fe en Jesús, el Espíritu Santo viene a habitar en nosotros. A partir de entonces, nuestra manera de vivir comienza a transformarse, porque ahora hay una nueva naturaleza que dirige nuestra vida.

Si estás dispuesto a orar y pedirle a Jesús que produzca en ti el nuevo nacimiento, puedes confiar en Su promesa de que jamás rechazará a quien venga a Él (Juan 6:37). La salvación es Su regalo para todo aquel que cree.

Señor, hoy me acerco a Ti con un corazón dispuesto, reconociendo mi necesidad de un nuevo nacimiento. Transforma mi interior, renueva mi mente y guía mis pasos conforme a Tu voluntad. Enséñame a confiar plenamente en Ti y a rendirte cada área de mi vida con fe y amor sincero. En El Nombre de Jesús, Amén