Guerrero de Dios: Charcos de barro

Publicado por

«Bienaventurados los perfectos de camino, Los que andan en la ley de Jehová. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan» (Salmos 119:1-2)

Un amigo mío me contó una historia sobre su hijito. El niño estaba parado en un charco de barro; entonces, él le dijo que saliera. Sin embargo, su hijo empezó a correr por el charco. «Tampoco corras por ahí», agregó. El niño comenzó a caminar por el agua. Cuando le dijo: «¡Deja de caminar!», el pequeño se puso de puntillas en el agua, mirando desafiante a su papá. El muchachito sabía lo que deseaba su padre, pero no quería hacerlo.

A veces, me parezco a ese niño testarudo. Sé que al Señor no le agrada lo que hago, pero sigo adelante. Dios dijo a los israelitas que debían «[obedecer] diligentemente al Señor» (Deuteronomio 28:1 LBLA) , pero no lo hicieron. En el Salmo 119, el salmista reconoció su lucha: «¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos para guardar tus estatutos!» ( v. 5) .

Los celos, el odio y la rebelión ocurren con demasiada frecuencia. No obstante El Espíritu Santo nos ayuda cuando somos tentados (1 Corintios 10:13) . Además, cuando confesamos nuestros pecados, promete perdonarnos (1 Juan 1:9) .

Si eres como yo y sigues corriendo en el charco de barro de tu vida, cobra ánimo. Dios te ayudará a resistir la tentación, ¡y nunca dejará de amarte!

Palabra diaria: Señor, ayúdame a vencer la tentación. Que mis palabras y acciones honren tu nombre. En Ti confío, porque eres Tú el que cambia el destino de las naciones, el rumbo de la historia y la naturaleza de todas las cosas.

Estudio Bíblico Contextual del Devocional de Hoy:
Capítulo: Salmos 119

En el Salmo 119, el salmista escribe un poema con una elaborada exaltación de la Palabra de Dios. Durante la lectura, es muy común encontrar las palabras: caminos, estatutos, preceptos, mandamientos, palabras.

En otras palabras, la máxima intención del autor es exaltar las enseñanzas del Señor y adorarle por ello. Es uno de mis salmos favoritos.

Siendo el más largo de la Biblia, el Salmo 119 tiene 176 versos. Se divide en 22 dos secciones de ocho versos cada una. En cuanto a la autoría, algunos creen que fue David, el escriba Esdras o uno de los hijos de Coré.

Al analizar el texto original en hebreo, se puede ver que cada una de las secciones utiliza una letra del alfabeto hebreo al principio de cada estrofa, hasta completar las 22 letras del alfabeto.

Esto demuestra que la Palabra de Dios, debe ser el ABC espiritual de nuestras vidas.

Por eso, cuando leas el Salmo 119, disfruta de cada una de estas estrofas y trata de amarla tanto como lo hizo el salmista, así tendrás la misma recompensa que él.

Comentario Bíblico: Salmos 119:1-2

Este salmo puede considerarse como la declaración de la experiencia del creyente. Hasta donde nuestros puntos de vista, deseos y afectos concuerden con lo que aquí se expresa, vienen de la influencia del Espíritu Santo, y no más. La misericordia de Dios que perdona en Cristo es la única fuente de la felicidad para el pecador. Son más felices los que son preservados más libres de la contaminación del pecado, los que simplemente creen los testimonios de Dios y confían en sus promesas. Malo es si el corazón está dividido entre Él y el mundo, pero los santos evitan cuidadosamente todo pecado; están conscientes de mucho mal que los atasca en los caminos de Dios, pero no de esa iniquidad que los arranca de esos caminos. El tentador quiere que los hombres piensen que tienen la libertad de seguir o no la palabra de Dios, según les plazca. Pero el deseo y la oración del hombre bueno concuerda con la voluntad y el mandamiento de Dios. Si un hombre espera que, por obedecer una cosa, puede adquirir indulgencia para desobedecer en otras, se hará evidente su hipocresía; si no es avergonzado en este mundo, la vergüenza eterna será su porción. El salmista ansiaba aprender las leyes de Dios, dar la gloria a Dios. Y los creyentes ven que si Dios los abandona, el tentador será demasiado duro para ellos.