De Dios viene el verdadero gozo

Publicado por
(Lee al final el estudio contextual del versículo de hoy) – * Ha sido agregado estudio de referencias cruzadas por palabras y términos de versículo al final del Devocional. Esperamos sea de bendición para ti.

A quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas. (1 Pedro 1:8-9)

De niños, hallamos gozo en las cosas más pequeñas: una rosa que florece, una mariquita en reposo, las ondas que describe un guijarro cuando cae dentro del agua. Luego, en algún momento, nuestro regocijo va en declive y acaba por evaporarse en el desierto de las dificultades.

Sin embargo, cuando hallamos a Jesús, «todas las cosas son hechas nuevas», como la Biblia promete, y volvemos a ver el mundo con los ojos de un niño. Con entusiasmo, experimentamos el «gozo indecible y glorioso» que produce la salvación.

Aprendemos que el gozo de Dios no se basa en nuestras circunstancias, sino que sus raíces
empiezan con la semilla de la Palabra de Dios plantada en nuestro corazón. De repente, este rebosa de gozo, sabiendo que Dios nos ama y nos perdona, y que tiene el control completo de
nuestra vida. Tenemos gozo, porque sabemos que este mundo no es nuestro hogar permanente, y que nos aguarda una mansión en gloria.

El gozo llega como resultado de confiar en quien lo hacemos, y no de lo que tenemos. El gozo es Jesús.

Oración diaria: Amado Jesús, gracias por darme el gozo de mi salvación. Conocerte a ti supera cualquier otra cosa que el mundo pueda ofrecer. No permitas jamás que se evapore el gozo de mi corazón en el desierto de las dificultades.

Estudio Bíblico Contextual del Devocional de Hoy:
Resumen de Capitulo 1 Pedro 1:

En 1 Pedro 1, el apóstol Pedro comienza saludando a los elegidos de Dios dispersos por Asia. ¡La esperanza sembrada en nosotros por el Evangelio de Jesucristo está viva! No puede marchitarse.

Nuestra fe se demuestra cuando soportamos las diversas pruebas de la vida, las cuales se manifiestan de las formas más diversas. El propósito es revelar la verdadera intención de nuestra fe.

La relación con Dios exige la santificación, porque nuestro Dios es santo. Debemos comportarnos a la altura del Evangelio de Jesucristo. Esto se debe a que hemos sido comprados por la preciosa sangre de Jesucristo. La sangre derramada por Jesús en la cruz, es muy superior al oro, la plata o cualquier otro elemento de valor para los seres humanos.

La regeneración en Jesucristo produce en nosotros la obediencia a los mandamientos de Dios, no es algo «opcional». Si el Espíritu Santo mora en el cristiano lo guiará en la obediencia a Jesucristo.

Esquema de 1 Pedro 1:

1.1,2: Saludo

1:3-5: La esperanza viva

1:6 – 9: Confirmación de la fe

1:10 – 13: Profecías y gracia

1:14 – 17: Relación con Dios y santidad

1:18-21: La poderosa sangre de Jesucristo

1:22 – 25: Regeneración y obediencia

Referencias cruzadas por término – 1 Pedro 1:8-9:
A quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis.

Romanos 15:13 – Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.

Hebreos 11:27 – Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.

Romanos 14:17 – porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.

Hechos 16:34 – Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.

Obteniendo el fin de vuestra fe.

Juan 14:15 – Si me amáis, guardad mis mandamientos.

Gálatas 5:6 – porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.

Juan 14:21 – El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.

Mateo 10:37 – El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí;

Hebreos 11:1 – Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Os alegráis con gozo inefable y glorioso.

Habacuc 3:17-18 – Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados 2 no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación.

Gálatas 5:22 – Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe.

Que es la salvación de vuestras almas..

Santiago 1:21 – Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *