CÓMO VENCER LAS APARIENCIAS
Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama.
LUCAS 7:47
Todos intentamos vivir de las apariencias. Tal es así que ya es un estilo de vida que se ve tanto en el mundo secular como en el religioso, y para mantener esas apariencias exigimos atención y consideraciones especiales en el ámbito en el cual nos desenvolvemos.
El pasaje leído nos enfrenta a dos situaciones y conductas: una de apariencia y otra muy genuina que capturó la atención de Jesús. El olor fragante del perfume vino a ser un símbolo de olor a arrepentimiento, contrición y gratitud que había en el corazón de la mujer libre de toda apariencia.
Quizá hayas oído esta frase: «Todos tenemos esqueletos en el guardarropa», y es cierto. Aunque intentemos aparentar una realidad, hay otra guardada en nuestros corazones, la cual solo tú y yo creemos conocer; pero Jesús nos conoce aún mejor y con Él, no podemos aparentar.
Podemos usar el vocabulario más rebuscado y cursi para intentar impresionar a Jesús, sin embargo, lo que Él desea es que nos despojemos de la apariencia y la altivez, y vengamos ante Su presencia con un corazón contrito y humillado y Dios, en Su misericordia, nos dará la atención debida. El Salmo 10:17 expresa que el Señor escucha la petición de los humildes, Él dispone Su corazón y Su oído está atento.