Cambio y transición

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(Lee al final el estudio contextual del versículo de hoy) – * Ha sido agregado estudio de referencias cruzadas por palabras y términos de versículo al final del Devocional. Esperamos sea de bendición para ti.

Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos. (Malaquías 3:6)

Todo cambia excepto Dios; podemos estar agradecidos de que Él es la fuente constante e inmutable de nuestras vidas. Permitir que todos los cambios que nos rodean nos molesten no evitará que ocurran cambios. Las personas cambian, las circunstancias cambian, nuestros cuerpos cambian, nuestros deseos y pasiones cambian. Una certeza en este mundo es el cambio.

La mayoría de los cambios se realizan sin nuestro permiso. Pero afortunadamente, con la ayuda del Espíritu Santo, podemos elegir adaptarnos. Si nos negamos a hacer la transición en nuestras mentes y actitudes, entonces estamos cometiendo un gran error. Nuestra negativa a adaptarnos no cambia las circunstancias, pero sí nos roba la paz y la alegría. Recuerda, si no puedes hacer nada al respecto, pon tu cuidado en el Señor (ver 1 Pedro 5:7) y confía en que Él cuidará de ti.

Oración diaria: Estoy agradecido, Padre, que cuando todo parece estar cambiando e inseguro a mi alrededor, puedo confiar en que Tú nunca cambiarás. Ayúdame a mirarte a Ti en lugar de mi circunstancia. Te agradezco que eres el fundamento de mi vida.

Estudio Bíblico Contextual del Devocional de Hoy:
Resumen del capítulo Malaquías 3:

Malaquías es el último mensaje profético dado a Israel antes de 400 años de silencio. Israel ha reconstruido el templo, tras las invasiones de Babilonia, pero sigue bajo la opresión extranjera. La condición espiritual de Israel, sin embargo, es calamitosa. Oseas describió a Israel como propenso al fracaso, pero arrepentido. Más tarde, Ezequiel expuso la flagrante desobediencia de Israel. En la época de Malaquías, Israel ha caído en el entumecimiento y la apatía. A diferencia de otros profetas del Antiguo Testamento, Malaquías adopta la forma de un diálogo, en el que Israel responde a las acusaciones como si no fuera consciente de que se han producido. La siguiente voz profética de Dios no llegaría hasta el ministerio de Juan el Bautista.

El primer mensaje de Malaquías, dirigido a los sacerdotes, terminó en el capítulo 2. A continuación, la profecía pasa a acusar a Israel de infidelidad a lo largo del capítulo 2 y el comienzo del capítulo 3. El mensaje final abarca la última mitad del capítulo 3 y todo el breve capítulo cuarto. Esta última advertencia se centra en el incumplimiento de Israel de pagar a Dios sus diezmos y ofrendas, así como en la promesa de enviar al Mesías para juzgar todo pecado.

Referencias cruzadas por versículo
Malaquías 3:6

Salmos 78:38 – Pero él, misericordioso, perdonaba la maldad, y no los destruía; Y apartó muchas veces su ira, Y no despertó todo su enojo.

Salmos 103:17 – Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos;

Salmos 105:7-10 – El es Jehová nuestro Dios; En toda la tierra están sus juicios. Se acordó para siempre de su pacto; De la palabra que mandó para mil generaciones, La cual concertó con Abraham, Y de su juramento a Isaac. La estableció a Jacob por decreto, A Israel por pacto sempiterno,

Romanos 11:28-29 – Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres. Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.

Filipenses 1:6 – estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;

Nehemías 9:7-8 – Tú eres, oh Jehová, el Dios que escogiste a Abram, y lo sacaste de Ur de los caldeos, y le pusiste el nombre Abraham; y hallaste fiel su corazón delante de ti, e hiciste pacto con él para darle la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del jebuseo y del gergeseo, para darla a su descendencia; y cumpliste tu palabra, porque eres justo.

Hebreos 13:8 – Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.

Santiago 1:17 – Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

Oseas 11:9 – No ejecutaré el ardor de mi ira, ni volveré para destruir a Efraín; porque Dios soy, y no hombre, el Santo en medio de ti; y no entraré en la ciudad.

Génesis 15:18 – En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates;

Lamentaciones 3:22-23 – Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.

Apocalipsis 1:8 – Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.

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