Gracias Dios
por este nuevo día que me regalas,
por cada respiración, por cada paso,
por tu amor que nunca falla
y por todas las bendiciones
que has puesto en mi camino.
Gracias por cuidar de mí y de los míos,
por darme fuerzas cuando las necesito
y por recordarme cada día
que contigo todo es posible.
Amén.