Versículo:
Jehová, escucha mi oración, Y llegue a ti mi clamor. No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia; Inclina a mí tu oído; Apresúrate a responderme el día que te invocare. Porque mis días se han consumido como humo, Y mis huesos cual tizón están quemados. Salmos 102:1-3
Comentario:
¿Cómo debemos responder cuando tenemos una profunda necesidad de compañía? Volvernos al Señor puede ayudarnos a atravesar la densa nube de la soledad. Podemos…
Admitir nuestros sentimientos de soledad. Ser cristiano no significa que nunca nos sentiremos solos. De hecho, muchos de los salmos de David expresan su anhelo de compañía. Cuando clamamos al Padre y le expresamos lo que sentimos, Él responde (Salmo 91:15). Pídele al Señor que te envuelva con Sus brazos. Su consuelo es tan real como un abrazo humano.
Desarrollar relaciones piadosas. Debemos orar para tener amistades que nos dirijan hacia el Señor, tanto en los buenos como en los malos momentos. Estos son seres queridos que ven nuestras faltas pero nos aman de todas maneras.
Anclarnos en la Escritura. Cuando nos aferramos a la verdad bíblica durante un tiempo de soledad, terminamos con una comprensión más profunda de quién es Dios. Sumérgete en Su Palabra y memoriza Sus promesas.
Todos pasaremos por momentos donde caminamos bajo el velo de la soledad. Pero Dios es la Luz que siempre nos guía de regreso. Si estás luchando con sentimientos de aislamiento, clama a Él por ayuda.
Oración:
Padre, cuando la soledad toque mi corazón, ayúdame a correr hacia Ti y no a esconder mis emociones. Rodéame con Tu amor, tráeme amistades piadosas y ancla mi alma en Tu Palabra. Sé mi compañía constante y mi luz cuando todo alrededor parezca oscuro. En El Nombre de Jesús Amén.