29 de Marzo: Lo difícil y lo imposible

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(Lee al final el estudio contextual resumido de este devocional. Esperamos sea de bendición)

Palabra:

¿Hay para Dios alguna cosa difícil?. (Génesis 18:14)

Una cosa es «nada es imposible» y otra «nada es demasiado difícil». «Nada es imposible para el que cree» es una verdad sostenible. «Nada es difícil para el creyente» no existe: es una mentira elaborada que se repite hasta mentalizarla con el fin de abrir caminos. La primera es una experiencia que depende de Dios. La segunda es una experiencia que depende del hombre.

Nada es imposible es una práctica que acompaña la historia de los héroes bíblicos y que fue claramente anunciada por Jesucristo: «Si tienes una fe del tamaño de un grano de mostaza, puedes decirle a esta montaña: «Ve de aquí a allá», y se irá. Nada será imposible para ti» (Mateo 17:20). La estrategia de «nada es demasiado difícil» no tiene fundamento bíblico.

La Biblia habla de «casos difíciles» (Dan. 5:12), «muchas cosas difíciles de explicar» (Heb. 5:11), «ciertas cosas difíciles de entender» (2 Pe. 3:16), «días difíciles» (Job 30:25) y «tiempos difíciles» (2 Tim. 3:1).

El ser humano está rodeado de cosas difíciles, pero no imposibles. Son difíciles por las limitaciones, y no son imposibles por la existencia de Dios y el nuestro acceso y por supuesto, voluntad constante de llegar a Él. Por eso el Señor le pregunta a Abraham: «¿Hay algo demasiado difícil para Dios?». (Gen. 18:14).

Hay ciertos períodos de la vida que son abrumadoramente difíciles. Pueden ser los «días duros» de Job, caracterizados por la pérdida de todas sus posesiones, la muerte de un ser querido o como vivimos hoy, una pandemia devastadora . Pueden ser los «tiempos difíciles» mencionados por Pablo, caracterizados por una corrupción generalizada que ha puesto en peligro la fe cristiana (2 Tim. 3:1-9). No se puede negar lo difícil, ni su existencia ni su complejidad. Sin embargo, hay que saber que de la mano de Dios podemos, en nuestra imperfección humana, acometer lo difícil y en Su perfección divina dejar en sus manos, todo lo imposible.

Oración:

Señor, retira de mi mente el pensamiento de que no encontraré situaciones difíciles y abrumadoras, y por el contrario fortaléceme en la verdad de saber que dichos momentos sucederán, pero podré atravesarlos, siempre de Tu mano y bajo Tu guía constante y suficiente. Amén.

Estudio Bíblico Contextual del Devocional de Hoy:
Capítulo: Génesis 18

El capítulo de Génesis 18 nos presenta tres escenas importantes: la primera es la distinguida visita que recibe Abraham. Dios (v. 1, 13, 17, 20, 22 a 33) y dos de sus ángeles (Gen. 19:1) se le aparecen en forma humana (vv. 16-21). La segunda es el anuncio de la destrucción de Sodoma y Gomorra (v. 22-33) y la tercera es la intercesión de Abraham por los habitantes de las dos ciudades.

Hacia el mediodía, Abraham estaba a la puerta de su tienda y, de repente, notó que se acercaban tres hombres. Hay algunas actitudes del patriarca que quiero destacar aquí y que deberían inspirarnos:

Abraham estaba dispuesto a satisfacer sus necesidades;
Actuó con la actitud de un sirviente en su saludo;
Los llamó «señor»;
Dejó claro que era un placer servirles;
Les proporcionó agua para lavarse los pies y sombra para descansar;
Los alimentó con buena comida;
Se mantuvo cerca de ellos con la intención de satisfacer cualquier deseo o necesidad adicional que pudieran tener.

Sin duda, Abraham es un gran ejemplo de cómo servir a los demás. Mostró que la obra de Dios en su vida estaba produciendo en él el patriarca ejemplar que el Señor quería.

Después de la comida, el Señor fortaleció la fe de Sara, reforzando la promesa, y le reveló su intención de destruir Sodoma y Gomorra, y que no podía hacerlo sin avisar antes a Abraham.

Qué gran ejemplo de la relación entre Dios y los seres humanos. Mi oración es que podamos seguir los pasos de Abraham y ser alguien a quien el Señor Dios se revele.

Esbozo de Génesis 18:

18.1 – 8: El Señor se aparece a Abraham

18:9 – 15: La risa de Sara

18:16 – 22: Dios habla a Abraham

18:23 – 33: La intercesión de Abraham por Sodoma

Comentario Bíblico: Génesis 18:14

«¿Dónde está Sara, tu mujer?»se le preguntó. Fíjese en la respuesta: «Aquí en la tienda». A mano, en su lugar adecuado, ocupada en sus quehaceres domésticos. Nada se consigue con la ociosidad. Aquellos que más probablemente reciban consuelo de Dios y sus promesas son los que están en su lugar apropiado y atendiendo sus deberes, Lucas ii, 8. Nosotros somos de lento corazón para creer y necesitamos línea sobre línea para lograrlo. Las bendiciones que los demás tienen de parte de la providencia común, los creyentes lo tienen de la promesa divina, que los hace muy dulces y muy seguros. La simiente espiritual de Abraham debe su vida, y gozo, y esperanza y todo a la promesa. Sara piensa que esto es una noticia demasiado buena para ser verdad; se ríe y, por tanto, no puede aún hacerse a la idea para creerla. Sara rió. Nosotros podemos no pensar que haya habido diferencia entre la risa de Sara y la de Abraham, capítulo xvii, 17. pero Aquel que escudriña el corazón vio que una surgía de la incredulidad y la otra, de la fe. Sara negó haberse reído. Un pecado suele llevar a otro y es probable que no mantengamos estrictamente la verdad cuando cuestionamos la verdad divina. Sin embargo, el Señor reprende, acusa, acalla y lleva al arrepentimiento a quienes ama cuando pecan ante él.