27 de Octubre: Una Cosecha Abundante

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(Lee al final el estudio contextual del versículo de hoy)  Ha sido agregado estudio de referencias cruzadas por palabras y términos de versículo al final del Devocional. Esperamos sea de bendición para ti.

Palabra:

Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio. Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, Y seré salvo de mis enemigos. (Salmos 18:2-3)

Hace algunos años viví una región manzanera, y varios de mis vecinos eran agricultores. Una vez me detuve a visitar a uno de ellos, y su esposa me dijo que él estaba en la granja. Fui a verlo, y lo encontré cortando las ramas de uno de los árboles. Sin pensar, le dije: “¡Vas a matar a ese árbol!” Él se dio vuelta, y me dijo: “Tranquilo, la poda es algo que he hecho todo mi vida”.

Este hombre y yo nos hicimos amigos, y fue él quien me enseñó el porqué de la poda. Para producir una cosecha abundante de la mejor fruta, tenía que cortar el árbol como lo hacía. Aunque podía parecer que el árbol iba a morir, era precisamente de las heridas de donde saldrían nuevos retoños. Nuestras pláticas me ayudaron a entender por qué el Señor actúa a veces como una operación de poda en la vida de las personas.

Para obtener una cosecha abundante de fruto espiritual, nuestro Padre celestial tiene que quitar todo lo que nos distraiga o desvíe de su servicio. El procedimiento es a menudo doloroso. Sé que he gritado: “¿Más, Señor?” cuando ha usado el “hacha” conmigo. Pero el resultado es siempre beneficioso; soy un mejor y más auténtico reflejo de Jesucristo después que Dios corta de mí un hábito carnal o una actitud mundana.

Ser amado por Dios no significa que seremos mimados; su interés principal no es que nos sintamos cómodos. El agricultor debe podar el manzano para lograr una cosecha abundante. Igualmente, Dios permite a veces que sintamos dolor para poder producir mayor crecimiento y más fruto espiritual en nosotros.

Oración:

Señor, permítenos orar continuamente actuando según tus mandatos, para recibir todo aquello que nos prometes y esperamos, Ayúdanos a que tu palabra nos consuele y nos muestre el camino que debemos seguir. Amén

Estudio Bíblico Contextual del Devocional de Hoy:
Resumen del capítulo Salmos 18:

Desde que era un joven pastor, David amó al Señor con todo su corazón y pudo proclamar que el Señor era su Protector y su fiel Libertador. «El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi libertador», escribió, «Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo y la fuerza de mi salvación. Mi alto refugio». Si éste fuera el único verso que describe el carácter fiable y fiel de Dios, nos proporcionaría una gran cantidad de pruebas.

David escribió este canto de liberación al Señor el día en que lo rescató de la mano de todos sus enemigos, y en particular, de la mano del rey Saúl. Era un salmo que expresaba el profundo amor de David por Dios, pues confesaba: «Te amo, oh Jehová, fortaleza mía». David era un hombre según el corazón de Dios que no sólo hacía esta afirmación por su conocimiento humano y terrenal, sino por una experiencia interior del corazón que es transformado por el poder del Señor.

Referencias cruzadas por término – Salmos 18:2-3:
Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio:

Salmos 91:4 – Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad.

Proverbios 2:7 – El provee de sana sabiduría a los rectos; Es escudo a los que caminan rectamente.

Salmos 75:10 – Quebrantaré todo el poderío de los pecadores, Pero el poder del justo será exaltado.

Salmos 144:2 – Misericordia mía y mi castillo, Fortaleza mía y mi libertador, Escudo mío, en quien he confiado; El que sujeta a mi pueblo debajo de mí.

Salmos 62:7 – En Dios está mi salvación y mi gloria; En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio.

Salmos 132:17 – Allí haré retoñar el poder de David; He dispuesto lámpara a mi ungido.

Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, Y seré salvo de mis enemigos:

Salmos 96:4 – Porque grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; Temible sobre todos los dioses.

Salmos 91:15 – Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré.

Salmos 50:15 – E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás.

Lucas 1:71 – Salvación de nuestros enemigos, y de la mano de todos los que nos aborrecieron;

Salmos 62:8 – Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio. Selah

Apocalipsis 4:11 – Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.

Salmos 65:1-2 – Tuya es la alabanza en Sion, oh Dios, Y a ti se pagarán los votos. Tú oyes la oración; A ti vendrá toda carne.

Salmos 76:4 – Glorioso eres tú, poderoso más que los montes de caza.