23 de Marzo: Preparado para el llamado

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(Lee al final el estudio contextual del versículo de hoy) – * Ha sido agregado estudio de referencias cruzadas por palabras y términos de versículo al final del Devocional. Esperamos sea de bendición para ti.

Palabra:

«Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí». (Isaías 6:8)

A veces sentimos que el caminar junto a Dios y servir a su propósito implica de nosotros una actuación perfecta. Podemos llegar a pensar que contar con la presencia del Señor es sólo posible si no cometemos ningún error. Sin embargo la bondad y gracia de Dios, contempla que no somos infalibles y que mediante las caídas, decepciones y cargas vamos haciendo sólidos nuestro carácter y nuestra fe en Él.

Cuando somos llamados a asumir una posición en alguna de nuestras realidades y nos sentimos abrumados por el miedo a fallar, o pensamos:” ¿Porque yo?” deberiamos cambiar nuestra perspectiva y recordar que Dios no elige hombres perfectos, simplemente porque no existen tales, y la misma perfección solo reside en Él. Por el contrario somos llamados en nuestra maravillosa imperfección a llevar con coraje las cargas que se nos presentan, sabiendo que El Señor conoce quiénes somos y cuál es nuestro propósito, y siendo también conscientes de que en esa búsqueda, nunca nos abandonará.

Recuerda, está atento a cada llamado de Dios en tu vida. Ante ellos, solo una es la respuesta: «Heme aquí, envíame a mí»

Oración:

Señor, Guíame en tu bondad y gracia a aceptar mis imperfecciones y saber que no estoy exento de caer. Ayúdame a abrir mi corazón para ver a través de Tus ojos el futuro que guardas para mí como parte de tu maravilloso plan. Amén.

Estudio Bíblico Contextual del Devocional de Hoy:
Resumen de Capitulo Isaías 6:

Isaías 6, narra la visión y llamado profético de Isaías, proporcionando un momento decisivo en su vida y ministerio. Este capítulo comienza con una descripción impresionante de la visión de Isaías del Señor sentado en un trono alto y exaltado, con la majestad de Dios llenando el templo. Seres celestiales llamados serafines están presentes, proclamando la santidad de Dios y la gloria que llena toda la tierra, lo que provoca una profunda reacción de humildad y reconocimiento de pecado por parte de Isaías.

Consciente de su indignidad y la de su pueblo, Isaías confiesa su pecaminosidad. En respuesta, uno de los serafines toca los labios de Isaías con una brasa ardiente del altar, simbolizando la purificación de sus pecados y su preparación para la misión profética. Luego, el Señor pregunta quién será enviado como mensajero, a lo que Isaías responde con su disposición a ir, marcando el comienzo de su llamado profético.

El Señor encarga a Isaías con un mensaje de juicio y esperanza para el pueblo de Israel, aunque le advierte que su mensaje será mayormente rechazado. La visión concluye con una nota de juicio inminente pero también con una promesa de remanente y renovación futura.

Este capítulo es fundamental para entender la misión de Isaías y su mensaje a lo largo del libro. Presenta temas centrales como la santidad de Dios, la realidad del pecado humano, la necesidad de purificación y el arduo llamado a comunicar un mensaje divino que a menudo es rechazado, pero siempre con la esperanza de una restauración final garantizada por El Señor Todopoderoso.

Referencias cruzadas Isaías 6:8:

El versículo Isaías 6:8 nos revela, como vimos en el texto anterior: «Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.» Este versículo es un momento clave en la vocación profética de Isaías, mostrando su disposición a servir a Dios. A continuación presentamos cinco referencias cruzadas que complementan y profundizan este tema de la llamada y la respuesta al servicio divino:

1. Éxodo 3:4: «Viendo Jehová que él iba a ver, llamó a Moisés de en medio de la zarza, y dijo: Moisés, Moisés. Y él respondió: Heme aquí.» Este pasaje narra la llamada de Moisés por parte de Dios desde la zarza ardiente, donde Moisés también responde con disposición, similar a la respuesta de Isaías.

2. 1 Samuel 3:10: «Vino, pues, Jehová, y se paró, y llamó como las otras veces: ¡Samuel, Samuel! Y Samuel respondió: Habla, porque tu siervo oye.» Samuel, siendo aún un niño, responde a la llamada de Dios con una disposición a escuchar y obedecer, reflejando la actitud de Isaías ante su llamada profética.

3. Jeremías 1:7-8: «Pero Jehová me dijo: No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te enviaré irás tú, y dirás todo lo que te mande. No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová.» Jeremías, al igual que Isaías, es llamado por Dios a una misión profética y recibe aseguramiento de la presencia y protección divinas.

4. Mateo 28:19-20: «Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.» Este mandato de Jesús a sus discípulos refleja el envío divino con una promesa de presencia continua, paralelo al compromiso de Isaías de ser enviado por Dios.

5. Hechos 9:6: «Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.» La conversión de Saulo y su llamado al servicio apostólico muestran su disposición inmediata a obedecer a Dios, similar a la pronta respuesta de Isaías a su llamado profético.

Estas referencias cruzadas ilustran cómo la disposición a responder al llamado de Dios y servir según su voluntad es un tema recurrente en la Biblia, demostrando la importancia de la obediencia y la entrega a los propósitos divinos.