23 de Agosto: Cosechar en el desierto

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(Lee al final el estudio contextual resumido de este devocional. Esperamos sea de bendición)

Palabra:

Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová. Génesis 26:12

La crisis es una encrucijada. Algunos ponen el pie en el camino del fracaso; otros caminan seguros hacia la victoria. Era una época de hambre en la tierra. Dios dijo a Isaac: No bajes a Egipto. Las aparentes ventajas del mundo pueden ser trampas mortales para nuestros pies. Isaac se quedó donde Dios le ordenó. Allí reabrió los viejos pozos y cavó otros nuevos. Allí vio florecer el desierto. El mejor lugar para estar es en el centro de la voluntad de Dios. No nos regimos por las circunstancias; caminamos por la fe. Somos hijos de la obediencia.

Isaac se hizo muy rico en una época de hambruna. En una época en la que todos fracasaban, él prosperó. Recogió el cien por cien de sus cosechas. Sus ovejas y bueyes se multiplicaron. La mano de Dios estaba con él. Los filisteos se pelearon con él, pero en vez de luchar, renunció a sus derechos. Sabía que la amargura del alma tenía un precio más alto del que estaba dispuesto a pagar. Siguió cavando nuevos pozos. Allí donde ponía la planta del pie, Dios lo bendecía. Más tarde, sus adversarios tuvieron que reconocer que Isaac había sido bendecido por Dios y se reconciliaron con él. Porque Isaac confiaba en Dios, prosperó en el desierto. Porque obedeció a Dios, se abrieron ante sus ojos amplios horizontes. Porque no agrió su alma con contiendas, se ganó el corazón de sus propios enemigos.

Oración:

Señor, aumenta mi fe y mi fidelidad en Ti, de modo que en la aridez de la prueba, entienda que Tu puedes sacar de esa tierra que yo veo seca, inmensos manatiales de bendición. Asi sea siempre, en toda circunstancia, Padre. En El Nombre de Jesús, Amén.

Resumen de Génesis 26

Génesis 26 es el único capítulo de la Biblia dedicado casi exclusivamente a la vida de Isaac. El relato comienza con una época de hambre en la tierra, similar a la que enfrentó su padre Abraham. Dios se le aparece a Isaac y le ordena no descender a Egipto, prometiéndole estar con él y confirmando el pacto de multiplicar su descendencia y bendecir a todas las naciones a través de él. Isaac obedece y se queda en Gerar. Sin embargo, imita el antiguo error de su padre al mentir diciendo que su esposa Rebeca es su hermana por temor a perder la vida, lo que le cuesta una dura reprimenda del rey Abimelec cuando la verdad sale a la luz. A pesar de sus debilidades, Dios lo respalda. Isaac prospera de tal manera que despierta la envidia de los filisteos, lo que desata una serie de conflictos por los pozos de agua (Esek y Sitna), hasta que finalmente encuentra paz en el pozo de Rehobot y luego en Beerseba, donde hace un pacto de no agresión con Abimelec. En el versículo 12 destaca un milagro providencial: «Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová.» Este pasaje es clave porque demuestra que, incluso en tiempos de escasez y en territorio extranjero, la obediencia atrae el favor divino. Enseña que la verdadera prosperidad no depende de las circunstancias externas ni de la economía del momento, sino de la bendición sobrenatural de Dios sobre el trabajo de nuestras manos.

Referencias cruzadas de Génesis 26:12

1. Proverbios 10:22

«La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.»

2. Salmos 37:19

«No serán avergonzados en el mal tiempo, y en los días de hambre serán saciados.»

3. Deuteronomio 28:8

«Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da.»

4. Salmos 67:6

«La tierra dará su fruto; nos bendecirá Dios, el Dios nuestro.»

5. Mateo 13:8

«Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.»