22 de Mayo: Activando nuestra fe

Publicado por

Palabra:

“Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible”. (Mateo 17:20)

No creer, puede plagar la vida de un cristiano hasta tal punto que le resulte difícil incluso encontrar éxito en las tareas más simples de la vida.

Por otro lado, confiar en el poder de Dios para alcanzar nuestros objetivos, es el camino para permitir que las cosas fluyan de la manera en que queremos, movidos por la misericordiosa voluntad del Señor para con nosotros. Por ello debemos de parar las preocupaciones por no llegar a cierto punto en nuestras vidas, por no conseguir el mejor trabajo o no tener el dinero suficiente. Debemos cambiar nuestra manera de pensar y activar nuestra fe.

Jesús dijo que La fe es depositada en cada corazón, pero ella no acciona para nosotros, no juega a nuestro favor, si no la activamos con nuestro pensamiento y obra o si no la dejamos crecer al dejarnos vencer por las circunstancias.

Activémosla, hagámosla fuerte. Permitamos a la semilla de la fe crecer en nuestro interior empezando por creer en el Señor como nuestro Padre, Dios de lo imposible, Dios del día a día y de las cosas que en nuestra vida necesitamos y esperamos. En ese camino no olvides, que el transitar por la fe, es un viaje que demandará paciencia, demandará acostumbrarnos y sobre todas las cosas, no ocurrirá de la noche a la mañana. Lo que es cierto: Una vez veas las manos de Dios moviéndose a tu favor,  descubrirás lo complicados que podemos llegar a ser nosotros, en comparación a lo maravillosas y sencillas que son las cosas del Señor.

Oración:

Señor, que tu voluntad me acompañe para activar mi fe y utilizar mis dones en tu propósito. Que mi confianza en Ti se fortalezca para abrirme a lo maravilloso de tus maneras, a la perfección de tu obra, y a lo compasivo de tu amor. Amén.

Resumen de Capítulo – (Mateo 17):

Jesús lleva a Pedro, Santiago y Juan a una montaña, y se transfigura: su rostro brilla, sus ropas se vuelven blancas como la luz. Moisés (=ley) y Elías (=profetas) aparecen y hablan con Jesús. Pedro, fuera de sí, sugiere que hagan tres tabernáculos. Una voz de los cielos declara: ‘Este es mi Hijo amado, en quien me complazco’. Los discípulos caen al suelo, llenos de santo temor, pero cuando levantan la vista, sólo está Jesús. Jesús dice a sus discípulos que no revelen su visión hasta después de la Resurrección. Ratificando Malaquías 4:5, Jesús dice que Elías vendrá de nuevo y restaurará todas las cosas.

Referencias Cruzadas – (Mateo 17:20):

-«…conforme a la fe de los escogidos de Dios.» Tito 1:1

-«…que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones…» Hebreos 11:33

acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.» Hebreos 10:22

-«Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.» Santiago 1:6