19 de Abril: Al servir, nos llama Dios

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(Lee al final el estudio contextual resumido de este devocional. Esperamos sea de bendición)

Palabra:

No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. (Gálatas 6:9)

Siempre tus palabras llegan en el momento más necesitado de mi vida y en esa promesa

Oración:

Señor, abre mi corazón y mi espíritu a las oportunidades que me presentas para ayudar a un hermano, desde la más simple actividad hasta la más dura de las pruebas. Que vea en la necesidad que otros puedan tener de mí, un llamado hecho por Ti para glorificarte y honrarte, y que vea todo ello, como una oportunidad que me das de devolverte, por pequeño que sea, una parte de ese inmenso e inagotable amor, con el que nos cuidas y has prometido guiarnos hasta la eternidad.

Estudio Bíblico Contextual del Devocional de Hoy:
Resumen del Capítulo – Gálatas 6

En Gálatas 6, Pablo cierra su carta a los Gálatas. Aquí enseña cómo debe tratarse en la comunidad al que ha cometido un pecado «grave» y cómo los cristianos deben procurar ayudarse mutuamente.

Un tema muy interesante en este capítulo es la ley de la siembra. Pablo explica detalladamente estos principios y cuáles son sus implicaciones prácticas en nuestra vida.

Por último, aborda la hipocresía de los circuncisos, la práctica de la ley y la importancia y superioridad del nuevo nacimiento en Cristo.

Esbozo de Gálatas 6:

6.1 – 7: Cómo afrontar el pecado del prójimo ayuda comunitaria

6:7 – 10: La ley de la siembra

6.11 – 18: La hipocresía, la ley y el nuevo nacimiento «Lo que el hombre siembra, eso también cosechará»

Pablo cierra su carta en Gálatas 6 haciendo una exhortación a los cristianos: «No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. (v.7)».

Es decir, no debemos apoyarnos en la gracia para vivir una vida de amor al pecado, eso es libertinaje.

El término griego utilizado en el texto para el verbo burlarse es mukterizo y significa: levantar la nariz o mofarse, burlarse, mofarse.

En otras palabras, quien se burla de los mandamientos de Dios, conociéndolos, sufrirá las consecuencias.

Porque quien siembra para la carne, es decir, quien vive guiado por las pasiones de la carne, cosechará la destrucción.

La palabra griega utilizada aquí para destrucción es speiro y significa: dispersar, extender.

Es decir, quien tiene una vida basada en la práctica del pecado, tendrá una vida autodestructiva.

Muchas personas y muchos cristianos piensan que pueden vivir el cristianismo como quieran.

Que basta con decir las palabras adecuadas, como si de una varita mágica se tratara, y ya está, todo está bien entre «Dios y yo».

Pero no es así como funciona.

El Señor escudriña nuestros corazones y si nuestra confesión de fe no está alineada con nuestro estilo de vida, seremos como la cizaña, que parece trigo, pero no lo es.

Debemos sembrar en el Espíritu una vida de obediencia, como nos dice el texto de Gálatas 6, para poder cosechar la vida eterna.

Comentario Bíblico – Gálatas 6:9

Muchos se excusan de la obra de la religión, aunque pueden simularla y profesarla. Pueden imponerse a los demás, pero se engañan si piensan que pueden engañar a Dios, que conoce sus corazones y sus acciones; y como Él no puede ser engañado, así no será burlado. Nuestro tiempo es tiempo de siembra; en el otro mundo segaremos lo que sembramos ahora. Hay dos clases de siembra, una para la carne, y otra para el Espíritu: así será la rendición de cuentas en el más allá. Los que llevan una vida sensual y carnal, no deben esperar otro fruto de ese camino que no sea miseria y ruina. Pero los que, bajo la dirección y el poder del Espíritu Santo, llevan una vida de fe en Cristo, y abundan en la gracia cristiana, cosecharán vida eterna del Espíritu Santo. Todos somos muy proclives a cansarnos del deber, particularmente de hacer el bien. Debemos velar con gran cuidado y guardarnos al respecto. La recompensa se promete sólo a la perseverancia en hacer el bien. Aquí hay una exhortación a todos para hacer el bien en donde están. Debemos tener cuidado de hacer el bien en nuestra vida y hacer de él la actividad de nuestra vida, especialmente si se presentan ocasiones nuevas, y hasta donde alcance nuestro poder.