Guerrero de Dios: No desmayes en Tu Fe

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Pero Jehová estaba con José y le extendió su misericordia, y le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel. Y el jefe de la cárcel entregó en mano de José el cuidado de todos los presos que había en aquella prisión; todo lo que se hacía allí, él lo hacía. Génesis 39:21-22

Como creyentes, todos fallaremos ocasionalmente en nuestra fe. Cuando eso sucede, ¿cómo podemos mantener al mínimo las dudas? La clave es permanecer enfocados en el Padre para poder avanzar en Su voluntad para nuestra vida.

Considera a José, quien confió en Dios durante todos los eventos dolorosos de sus primeros años. La fe lo sostuvo a través de la traición, la esclavitud y la prisión. Al descansar en su confianza en el Padre celestial, José no permitió que sus circunstancias, su entorno o las opiniones de los demás lo desviaran de actuar conforme a la voluntad de Dios. Decidió hacer su trabajo con excelencia. Sus tareas en la casa de Potifar probablemente eran simples o serviles, pero las realizó como si trabajara para el Señor (Colosenses 3:23-24). Este tipo de compromiso le valió la atención y respeto de su amo, y el esclavo hebreo fue recompensado con mayor responsabilidad. Génesis 39:23 dice: “Y todo lo que él hacía, Jehová lo prosperaba.”

Al avanzar de una dificultad a otra, José mantuvo su enfoque en el Señor, quien le había revelado Su intención de elevarlo a una posición de liderazgo (Génesis 37:10). José adoptó una actitud sabia frente a la caída repentina de sus circunstancias: siguió pensando en Dios y sirviéndolo, en lugar de enfocarse en sus pruebas.

Padre amado, ayúdame a tener un corazón como el de José: firme, enfocado y fiel en toda circunstancia. Enséñame a servirte con excelencia aun en los tiempos difíciles. Que mi fe no dependa de mis emociones sino de tu fidelidad eterna. Haz prosperar la obra de mis manos conforme a tu voluntad. En El Nombre de Jesús, Amén.