Aun en la oscuridad, Dios sigue obrando.
A veces, los dias parecen más largos, el corazón más pesado y la esperanza mas lejana. Pero recuerda; las raices crecen más profundas en medio de la tormenta. Los momentos difíciles no llegan para destruirte, sino para prepararte, fortalecerte y mostrarte cuán firme es tu fe. Dios no te ha olvidado.
El está contigo en medio del proceso, aun cuando no lo veas, aun cuando no lo sientas.
No es el final. Es solo una página en la historia que El está escribiendo contigo.
Como dice Isaias 41:10:
«No temás, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te me-fuerzo, siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.»
Confia. Resiste. Ora.
Lo mejor aún está por venir.