Josué 5 – Renovación del pacto y encuentro con el Príncipe del ejército de Jehová
Josué 5 marca una pausa estratégica antes de la primera gran batalla en Canaán. Antes de conquistar Jericó, Dios llama al pueblo a renovar el pacto, celebrar la Pascua y reafirmar su identidad. El capítulo culmina con un encuentro sobrenatural entre Josué y el Príncipe del ejército de Jehová, recordando que la verdadera batalla pertenece a Dios.
Contenido
1. Dios prepara espiritualmente antes de dar la victoria
La conquista comienza en el corazón, no en el campo de batalla.
2. La identidad del pacto debe renovarse
La circuncisión reafirma pertenencia y consagración.
3. Recordar la redención fortalece la fe
La Pascua conecta el pasado con el presente.
4. Dios cierra una etapa y abre otra
El maná cesa cuando comienza la provisión en la tierra.
5. La batalla pertenece al Señor
Josué aprende que no dirige solo; Dios es el verdadero comandante.
1. El temor de las naciones (Josué 5:1)
- Los reyes amorreos y cananeos temen al oír lo que Dios hizo en el Jordán (v.1).
● El corazón de los enemigos desfallece.
● La obra de Dios precede al ejército de Israel.
2. Circuncisión en Gilgal: renovación del pacto (Josué 5:2-9)
- Dios ordena circuncidar a la nueva generación (v.2).
● Los nacidos en el desierto no habían sido circuncidados (v.5).
● La circuncisión reafirma el pacto con Dios (v.7).
● El lugar es llamado Gilgal, “rodar”, porque Dios quita el oprobio de Egipto (v.9).
● La identidad espiritual es restaurada antes de la conquista.
3. Celebración de la Pascua (Josué 5:10-12)
- Israel celebra la Pascua en los llanos de Jericó (v.10).
● Comen del fruto de la tierra por primera vez (v.11).
● El maná cesa al día siguiente (v.12).
● Dios cambia la provisión según la nueva etapa.
● La fidelidad pasada garantiza la provisión presente.
4. Encuentro con el Príncipe del ejército de Jehová (Josué 5:13-15)
- Josué ve a un varón con espada desenvainada (v.13).
● Pregunta si es amigo o enemigo (v.13).
● La respuesta: “Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora” (v.14).
● Josué se postra en adoración (v.14).
● Se le ordena quitar el calzado porque el lugar es santo (v.15).
● La conquista comienza reconociendo que Dios es el verdadero líder.
Versículo clave de Josué 5:
Y Jehová dijo a Josué: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto; por lo cual el nombre de aquel lugar fue llamado Gilgal, hasta hoy. Josué 5:9
Josué 5 marca un momento de pausa antes de la conquista. El pueblo ya cruzó el Jordán, pero antes de enfrentar murallas, Dios los lleva a un lugar de renovación espiritual. Allí, en Gilgal, ocurre algo significativo: la nueva generación es circuncidada y el pueblo celebra la Pascua por primera vez en la tierra prometida.
Es como si Dios dijera: “Antes de conquistar hacia afuera, necesito afirmar lo que hay adentro.” La circuncisión era señal del pacto, una marca de pertenencia. No era un acto externo solamente, sino un recordatorio profundo de identidad. Dios quería que el pueblo recordara quién era antes de avanzar.
También cesa el maná. Durante cuarenta años, Dios había provisto de manera milagrosa cada día. Ahora, en la tierra prometida, comenzaban a comer del fruto del lugar. Esto no significaba menos dependencia, sino una nueva forma de confiar. La provisión cambia, pero la fuente sigue siendo Dios.
El capítulo culmina con un encuentro impactante: Josué ve al “Príncipe del ejército de Jehová”. No es Dios poniéndose del lado de Israel, sino llamando a Josué a alinearse con Él. La pregunta no es si Dios está de nuestro lado, sino si nosotros estamos del suyo.
Josué 5 nos enseña que antes de grandes victorias, Dios trabaja en nuestro corazón. Nos recuerda nuestra identidad, renueva nuestro pacto y redefine nuestra dependencia. La preparación espiritual precede al avance visible.
Oración:
Señor, antes de enfrentar mis batallas, prepara mi corazón. Renueva mi identidad en ti y ayúdame a recordar que te pertenezco. Enséñame a depender de ti en cada etapa, incluso cuando la provisión cambie. Que mi mayor deseo no sea que tú estés de mi lado, sino que yo camine fielmente contigo. En el nombre de Jesús, Amén.