Josué 4 – Piedras de memoria: recordando las obras poderosas de Dios
Josué 4 continúa el relato del cruce del Jordán y se enfoca en algo esencial: no olvidar lo que Dios ha hecho. Dios ordena levantar memoriales visibles para que las futuras generaciones recuerden Su poder. Este capítulo enseña que la fe se fortalece cuando la historia de la fidelidad divina es recordada y transmitida.
Contenido
1. Dios quiere que Su pueblo recuerde Sus obras
La memoria espiritual fortalece la fe generacional.
2. Los testimonios visibles enseñan a las futuras generaciones
Los actos de Dios deben ser contados y mostrados.
3. La obediencia honra a Dios aun después del milagro
El pueblo actúa conforme a la instrucción divina.
4. Dios confirma nuevamente el liderazgo de Josué
La autoridad espiritual se afirma con hechos.
5. El temor de Jehová se extiende entre las naciones
El poder de Dios impacta más allá de Israel.
1. Doce piedras como memorial del cruce (Josué 4:1-7)
- Jehová ordena escoger doce hombres, uno por cada tribu (v.1-2).
● Cada uno debe tomar una piedra del Jordán (v.3).
● Las piedras se colocan en el lugar donde acampan (v.4-5).
● Servirán como señal para las futuras generaciones (v.6).
● Cuando los hijos pregunten, se contará el milagro (v.6-7).
● La memoria fortalece la fe familiar y nacional.
2. Obediencia inmediata del pueblo (Josué 4:8-10)
- Los hijos de Israel hacen como Jehová mandó (v.8).
● Las piedras se llevan al campamento (v.8).
● Josué levanta también doce piedras en medio del Jordán (v.9).
● Los sacerdotes permanecen en el río hasta que todo se cumple (v.10).
● La obediencia completa honra a Dios.
3. El pueblo cruza completamente el Jordán (Josué 4:11-14)
- Todo el pueblo cruza el río (v.11).
● Las tribus armadas del oriente cumplen su compromiso (v.12-13).
● Jehová engrandece a Josué delante de Israel (v.14).
● El respeto hacia Josué se establece como fue con Moisés.
● Dios confirma a Su líder delante del pueblo.
4. El arca sale del Jordán y el río vuelve a su cauce (Josué 4:15-18)
- Jehová ordena a los sacerdotes salir del río (v.15-16).
● Al salir, las aguas vuelven a su lugar (v.18).
● El milagro concluye en el tiempo perfecto de Dios.
● La obediencia activa el cierre del prodigio.
5. Memorial en Gilgal (Josué 4:19-24)
- El pueblo acampa en Gilgal (v.19).
● Josué levanta las doce piedras allí (v.20).
● El propósito es enseñar a los hijos (v.21-22).
● Dios secó el Jordán como secó el Mar Rojo (v.23).
● El milagro muestra el poder eterno de Jehová (v.24).
● El temor de Dios se extiende por la tierra.
Versículo clave de Josué 4:
Para que todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano de Jehová es poderosa; para que temáis a Jehová vuestro Dios todos los días. Josué 4:24
Josué 4 continúa el relato del cruce del Jordán, pero ahora el enfoque se desplaza del milagro al recuerdo. Dios ordena que se levanten doce piedras como memorial, una por cada tribu de Israel. El milagro no debía ser olvidado ni reducido a una experiencia pasajera.
Estas piedras tenían un propósito claro: provocar preguntas. Cuando las futuras generaciones vieran el memorial y preguntaran qué significaban esas piedras, el pueblo tendría la oportunidad de contar lo que Dios había hecho. La fe se fortalece cuando la historia de la fidelidad de Dios se transmite.
El capítulo también muestra que Dios quería afirmar el liderazgo de Josué delante del pueblo, así como había afirmado a Moisés. No para exaltar al hombre, sino para que el pueblo caminara con confianza y orden. Cuando Dios establece autoridad, lo hace para guiar, no para oprimir.
Josué 4 nos recuerda que los milagros no solo son para ser vividos, sino también para ser recordados. En tiempos de dificultad, la memoria espiritual nos sostiene. Recordar lo que Dios ha hecho nos da fuerza para enfrentar lo que aún no entendemos.
Este capítulo nos invita a levantar nuestros propios memoriales. No necesariamente piedras físicas, sino momentos, testimonios y recuerdos que nos ayuden a no olvidar la mano poderosa de Dios en nuestra vida.
Oración:
Señor, ayúdame a no olvidar las maravillas que has hecho por mí. Enséñame a guardar memoria de tu fidelidad y a compartirla con otros. Que mi vida sea un testimonio vivo de tu poder y de tu amor, y que mi fe se fortalezca al recordar que tú siempre cumples tus promesas. En el nombre de Jesús, Amén.