Contenido
(Lee al final el estudio contextual resumido de este devocional. Esperamos sea de bendición)
Palabra:
El alma sin ciencia no es buena, Y aquel que se apresura con los pies, peca. Proverbios 19:2
El Salmo 37:4 declara: «Deléitate en el Señor, y Él te concederá los deseos de tu corazón». Puede que te preguntes por esa promesa cuando sirves fielmente a Dios y, sin embargo, no ves cumplidos los anhelos que te llenan. Sin embargo, debes comprender que, cuando caminas en Su voluntad, lo que deseas puede muy bien ser lo que el Señor se ha propuesto proporcionarte, pero todavía no es el momento oportuno para que te bendiga con ello.
Como se suele decir, el momento lo es todo, y más aún el momento de Dios. Mientras esperas, las piezas clave del rompecabezas van encajando. El Padre está cambiando corazones y creando circunstancias que ni siquiera sabes que existen. Por tanto, los retrasos a los que te enfrentas no son una negación de Sus promesas; más bien, son parte integrante de Su estrategia para organizar todos los detalles y colocarte en la posición adecuada para Su excelente plan.
Así que hoy, no te desanimes si aún no has recibido los deseos de tu corazón. Aprovecha esta oportunidad para asegurarte de que estás en el centro de Su voluntad. Y cuando sientas presión y todo a tu alrededor te empuje a moverte, moverte, moverte, y Dios te diga: «Ni se te ocurra moverte», escúchale. Quédate donde estás y confía en que Él obrará en tu favor. Hazlo sabiendo que cuando te adelantas a Él -tomando los asuntos en tus propias manos o forzando tu entrada en oportunidades que no te corresponden- socavas e incluso destruyes las cosas buenas que Él ha diseñado para ti. Pero cuando aceptas Su itinerario para tu vida, sabes con certeza que recibirás Sus mejores bendiciones.
Oración:
Padre, gracias por las cosas buenas que has planeado para mí. Mantenme en el centro de Tu voluntad. Confiaré en Tu tiempo y esperaré en Tu provisión. En El Nombre de Jesús, Amén.
Resumen de Proverbios 19
Proverbios 19 reúne enseñanzas que resaltan la importancia de la sabiduría, la prudencia y la integridad en la vida diaria. El capítulo contrasta al hombre justo con el necio, mostrando que la honestidad vale más que las riquezas obtenidas con engaño. Se advierte sobre los peligros de la prisa, la pereza y la ira impulsiva, y se exhorta a escuchar el consejo y aceptar la corrección como camino hacia la sabiduría. También se destaca el valor de la misericordia hacia el pobre, afirmando que ayudar al necesitado es como prestar a Jehová. A lo largo del capítulo se subraya que Dios gobierna los acontecimientos y que su propósito prevalece sobre los planes humanos. En el versículo 2 se enseña que el celo sin conocimiento no es bueno y que la prisa conduce al error, recordando que la sabiduría requiere discernimiento, paciencia y dirección divina.
Referencias cruzadas de Proverbios 19:2
- Proverbios 21:5
“Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; mas todo el que se apresura, alocadamente, de cierto va a la pobreza.” - Eclesiastés 7:9
“No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios.”
Proverbios 14:29
“El que tarda en airarse es grande de entendimiento; mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.”