NO TE RINDAS
Cuando sientes que ya no
puedes más y sientes que
ya no tienes fuerzas para
dar el siguiente paso.
Descansa y observa tu
alrededor.
RECUERDA
DIOS ES TU
FORTALEZA.
Así que toma aliento y
toma ese siguiente paso
para seguir con paciencia
y perseverancia. Tu
lograras llegar a la meta.
De la mano de Dios lo
lograremos.