Josué 3 – El paso de fe: cruzando el Jordán en obediencia
Josué 3 narra uno de los momentos más decisivos en la historia de Israel: el cruce del río Jordán. Así como Dios abrió el Mar Rojo con Moisés, ahora abre el Jordán para Josué, confirmando su liderazgo. El capítulo enseña que Dios actúa cuando el pueblo obedece, y que el milagro ocurre cuando se da el primer paso de fe.
Contenido
1. Dios guía a su pueblo paso a paso
El avance requiere atención a la dirección divina.
2. La presencia de Dios va delante del pueblo
El arca del pacto simboliza que Dios abre el camino.
3. La santificación precede a la obra poderosa de Dios
La preparación espiritual es clave para ver milagros.
4. Dios confirma el liderazgo que Él mismo establece
El milagro valida la autoridad de Josué.
5. La fe se demuestra antes de ver el milagro
Los pies se mojan antes de que el río se detenga.
1. Preparativos para cruzar el Jordán (Josué 3:1-6)
- Josué se levanta temprano y el pueblo se prepara (v.1).
● Los oficiales dan instrucciones sobre seguir el arca (v.2-4).
● El arca debe ir delante, manteniendo distancia (v.4).
● Josué llama al pueblo a santificarse (v.5).
● Dios anuncia que hará maravillas entre ellos (v.5).
● La obediencia prepara el camino del milagro.
2. Dios exalta a Josué delante del pueblo (Josué 3:7-8)
- Jehová declara que engrandecerá a Josué (v.7).
● El propósito es que el pueblo sepa que Dios está con él (v.7).
● Josué recibe instrucciones específicas para los sacerdotes (v.8).
● Dios confirma el liderazgo por medio de Su poder.
3. Anuncio del milagro al pueblo (Josué 3:9-13)
- Josué llama al pueblo a escuchar la palabra de Jehová (v.9).
● Anuncia que Dios vivo está en medio de ellos (v.10).
● Declara que Dios expulsará a las naciones de Canaán (v.10).
● Explica que el arca entrará al Jordán primero (v.11).
● Al tocar el agua, el río se detendrá (v.13).
● La fe se fortalece al escuchar la promesa de Dios.
4. El cruce milagroso del Jordán (Josué 3:14-17)
- Los sacerdotes pisan el Jordán con el arca (v.14-15).
● Las aguas se detienen río arriba (v.16).
● El pueblo cruza en seco (v.17).
● Los sacerdotes permanecen firmes en medio del río (v.17).
● Dios demuestra su poder y fidelidad una vez más.
Versículo clave de Josué 3:
Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros. Josué 3:5
Josué 3 describe uno de los momentos más decisivos en la historia de Israel: el cruce del río Jordán. Después de años de promesas y preparación, el pueblo está a punto de entrar a la tierra prometida. Pero antes del milagro, Dios hace un llamado claro: santificarse.
El Jordán estaba crecido, imposible de cruzar por medios humanos. Dios no elimina el obstáculo antes de que el pueblo actúe; pide que den el primer paso. Cuando los sacerdotes pisan el agua llevando el arca del pacto, el río se detiene. La obediencia precede al milagro.
El arca representa la presencia de Dios guiando al pueblo. Israel no debía adelantarse ni quedarse atrás, sino caminar atentos a dónde Dios se movía. La victoria no dependía de la estrategia, sino de seguir la presencia del Señor con reverencia y confianza.
Este capítulo también enfatiza la distancia entre el pueblo y el arca. No era lejanía emocional, sino respeto santo. Dios no es común ni manipulable; es cercano, pero santo. El avance espiritual requiere reverencia, preparación y disposición del corazón.
Josué 3 nos recuerda que los momentos de transición requieren fe activa. Dios sigue abriendo caminos, pero nos llama a consagrarnos, a confiar y a obedecer aun cuando el paso parece arriesgado. La fe no espera que el agua se retire; avanza creyendo que Dios hará maravillas.
Oración:
Señor, prepara mi corazón para lo que tú deseas hacer. Ayúdame a consagrarme, a confiar y a dar pasos de fe aun cuando el camino parece incierto. Que tu presencia guíe mis decisiones y que mi vida esté alineada con tu voluntad. Creo que tú sigues haciendo maravillas entre tu pueblo. En el nombre de Jesús, Amén.