(Lee al final el estudio contextual resumido de este devocional. Esperamos sea de bendición)
Palabra:
Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación. Efesios 2:14
La paz no es la ausencia de problemas, es la confianza en medio de la tormenta. Es el triunfo de la fe sobre la ansiedad. Es la plena esperanza colocada en la verdad de que Dios controla esa situación por la que estamos atravesando, aunque las riendas de tal situación hayan escapado totalmente de nuestras manos. La paz no es un puerto seguro, sino la forma en que navegamos por los mares agitados de la vida, para finalmente llegar a tierra firme.
La paz no es sólo un sentimiento, sino sobre todo una persona: Jesús. Por Cristo tenemos paz con Dios, porque en él hemos sido reconciliados con Su gracia. En Cristo tenemos la paz de Dios, la paz que sobrepasa todo entendimiento, y que es el resultado de una relación correcta, constante y fiel con Nuestro Padre de los Cielos, marcada por la oración constante, el entendimiento de sus revelaciones y su aplicación diaria en nuestra vida, para ser más, cómo Él desea que seamos, para Su gloria y honra.
Cuando obtenemos este tipo de paz seremos conscientes de que ella, coexiste con el dolor, se mezcla con las lágrimas, pero al mismo tiempo sobrevive a la tribulación e incluso, ante la muerte. Es la paz que supera todo entendimiento. Es la paz que el mundo no conoce, no puede dar y no puede quitar. Es la paz que viene del cielo, la paz que emana del trono de Dios, el fruto del Espíritu Santo.
¿Conoces esta paz y disfrutas de ella? ¿Te has inundado de ella? Esta paz está a tu disposición ahora mismo. ¡Sólo tienes que entregar tu vida al Señor Jesús, y seguirle!
Toma esa decisión hoy, y deja que la paz de Dios inunde Tu existencia, cada día de Tu vida.
Oración:
Padre celestial, te doy gracias porque a través de Tu hijo Jesucristo, has legado a toda tu creación la verdadera paz, que trasciende cualquier tribulación. Te doy Gracias Señor, porque en Tí, sé que en medio de las tormentas de la vida, tú tienes el control absoluto de cada situación. Te pido que esa paz, que nos has traído por medio de Cristo, y que sobrepasa todo entendimiento, inunde mi corazón ahora mismo. Ayúdame a confiar plenamente en ti, superando la ansiedad, y aprendiendo a vivir completamente confiado en que cuidas, guías y proteges a cada uno de los que con fidelidad te sirven y te siguen, no importa cuán grande sea la prueba. En El Nombre de Jesús, Amén.
Resumen de Efesios 2
Efesios 2 es un capítulo profundamente teológico que expone el milagro de la salvación y la poderosa unidad de los creyentes. En la primera mitad, el apóstol Pablo describe la condición humana natural: muertos espiritualmente a causa del pecado y destinados a la ira. Sin embargo, resalta el contraste del amor divino explicando que Dios, por su rica misericordia, nos dio vida juntamente con Cristo. Aquí establece categóricamente que la salvación es un regalo inmerecido por gracia a través de la fe, y no por obras, aunque fuimos creados en Cristo para realizar buenas obras. En la segunda mitad, el capítulo aborda la reconciliación. Pablo recuerda a los gentiles que antes estaban excluidos de los pactos y sin Dios en el mundo, pero ahora han sido acercados por la sangre de Cristo. En el versículo 14, se declara el núcleo de esta reconciliación: «Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación.» Este pasaje enseña que Jesucristo no solo trae paz, sino que Él mismo es la personificación de la paz. A través de su sacrificio, eliminó las barreras de enemistad (representadas por las ordenanzas de la ley) que dividían a judíos y gentiles, uniendo a la humanidad en un solo cuerpo y formando una nueva y única familia espiritual donde ya no hay divisiones.
Referencias cruzadas de Efesios 2:14
1. Gálatas 3:28
«Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.»
2. Colosenses 1:20
«y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.»
3. Isaías 9:6
«Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.»
4. Colosenses 2:14
«anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,»
5. Hechos 10:36
«Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; éste es Señor de todos.»