(Lee al final el estudio contextual resumido de este devocional. Esperamos sea de bendición)
Palabra:
Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho. (Santiago 5:16)
¿Cuándo fue la última vez que clamaste a Dios por algo que no fueran asuntos personales? A veces estamos tan absortos en nuestra propia vida que no vemos las crisis a las que se enfrentan los demás. Tanto si las circunstancias afectan a completos desconocidos como si golpean cerca de casa, puede parecer que esos asuntos son demasiado grandes para que la oración de una persona marque la diferencia.
Pues no lo creas, ten la certeza de ello a través de Santiago 5:16 que nos asegura que «La oración eficaz del justo puede mucho». Para cumplir Su voluntad en Israel, el Señor utilizó las oraciones de Elías de forma poderosa, a pesar de que el profeta no era más que un ser humano como nosotros.
Dios Todopoderoso es capaz de curar, traer la paz y cambiar las circunstancias, y ha elegido que Sus hijos participen en el proceso mediante la oración. Nos instruye para que hablemos con Él de todo (Filipenses 4:6) y promete escuchar y responder a nuestras peticiones que se ajusten a Su voluntad (1 Juan 5:14-15).
Puedes influir en la vida de los demás cuando intercedes por ellos. Así que deja que la noticia de una tragedia o un problema -independientemente de que te afecte o no- se convierta en un catalizador para hablar con Dios, y clamarle, tanto por el sufrimiento de nuestros hermanos, cómo el propio de cada uno de nosotros.
Ten la certeza de que Él será fiel para responder a Tu clamor, con aquello que necesitas, siempre en Su tiempo perfecto.
Oración:
Señor, fortalece en mi la vida de oración, que busque siempre hablarte, clamarte, alabarte y poner en Tus manos, todas mis cargas y aquellas que aflijan a mis hermanos. Que descanse con esperanza, en Tu amor y fidelidad que nunca fallan. Asi sea Padre, En El Nombre de Jesús, Amén.
Resumen de Santiago 5
Santiago 5 concluye esta epístola práctica abordando la justicia social, la paciencia en el sufrimiento y el poder de la oración comunitaria. El capítulo comienza con una dura advertencia a los ricos opresores que acumulan riquezas a expensas de los trabajadores, recordando que el juicio divino defenderá al desamparado. Luego, el apóstol exhorta a los creyentes a tener paciencia frente a la aflicción —tomando como ejemplo a los profetas y a Job—, recordando que la venida del Señor está cerca. También prohíbe los juramentos a la ligera, instando a que un simple «sí» o «no» sea suficiente. Finalmente, Santiago resalta el cuidado mutuo dentro de la iglesia: instruye a los enfermos a llamar a los ancianos para recibir oración y unción, enfatiza la confesión mutua de ofensas y celebra la eficacia de la oración ferviente, poniendo a Elías como demostración de que la fe de un justo puede mover el poder de Dios.
Referencias cruzadas de Santiago 5:16
1. 1 Juan 1:9
«Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.»
2. Proverbios 15:29
«Jehová está lejos de los impíos; pero él oye la oración de los justos.»
3. Mateo 18:19-20
«Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»
4. Salmos 34:15
«Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos.»
5. 1 Reyes 18:42-45
«…Y Elías subió a la cumbre del Carmelo, y postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas… Y aconteció, estando en esto, que los cielos se oscurecieron con nubes y viento, y hubo una gran lluvia.»