(Lee al final el estudio contextual resumido de este devocional. Esperamos sea de bendición)
Palabra:
Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, Y aun al impío para el día malo (Proverbios 16:4)
Sabemos que Dios es bueno y amoroso. Por eso parece contraintuitivo pensar que nuestro compasivo Padre celestial obraría a través de algo malvado, como sugiere el Proverbio de hoy. Pero a lo largo de las Escrituras vemos que El Señor permitió que se levantaran naciones malvadas para disciplinar al pueblo judío, a fin de que se arrepintiera de sus pecados y volviera a Él. Así ocurrió, sin duda, cuando los babilonios llevaron cautivo al pueblo de Judá durante setenta años (2 Crónicas 36:15-21).
Estar tan lejos de casa, en Babilonia, fue difícil y desgarrador para el pueblo de Dios. Pero el Padre no les abandonó -ni lo haría nunca-. De hecho, a causa de la adversidad, muchos de los judíos se limpiaron de la idolatría que los había asolado. Renovaron su compromiso con el Señor y enseñaron a sus hijos a buscarle. También reunieron y protegieron los manuscritos que se convertirían en el canon del Antiguo Testamento. Y como estaban tan lejos del templo sagrado, establecieron centros conocidos como sinagogas, donde podían reunirse para orar y estudiar las Escrituras, algo que más tarde sería de vital importancia para los primeros cristianos.
En otras palabras, Dios logró cosas increíbles durante el tiempo de cautiverio de Judá. Del mismo modo, puede que no entiendas por qué el Señor ha permitido que surjan en tu vida algunas personas y circunstancias adversas. Pero comprende que Él las ha permitido para Sus propósitos de limpiarte del pecado, fortalecer tu fe, forjar tu carácter y profundizar en tu relación con Él. Así que no desesperes, por muy mal que parezcan las cosas. Confía en que Dios sigue teniendo el control y que un día verás brillar Su bondad a través de todo lo que actualmente te atormenta.
Oración:
Padre, confieso que a veces mi corazón vacila en la incredulidad a causa del mal que veo. Pero confío en que Tú sigues teniendo el control y que nunca me dejarás ni me abandonarás. En El Nombre de Jesús, Amén.
Resumen de Proverbios 16
Proverbios 16 enseña sobre la soberanía de Dios sobre la vida humana y la importancia de vivir con sabiduría, humildad y rectitud. El capítulo afirma que aunque el hombre hace planes en su corazón, Jehová es quien dirige sus pasos y determina los resultados. Se destaca que Dios evalúa las motivaciones internas y no solo las acciones externas. La sabiduría, la prudencia y el temor de Jehová son presentados como el camino que aparta del mal y conduce a la vida. El capítulo también advierte contra el orgullo, la soberbia y la injusticia, mostrando que estos conducen a la caída. En el versículo 4 se declara que Jehová ha hecho todas las cosas para sí mismo, incluso al impío para el día malo, subrayando que nada escapa al control ni al propósito soberano de Dios. Proverbios 16 nos recuerda que vivir sometidos a la voluntad divina trae orden, dirección y seguridad.
Referencias cruzadas de Proverbios 16:4
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Romanos 11:36
“Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.” -
Isaías 45:9
“¡Ay del que pleitea con su Hacedor! … ¿Dirá el barro al que lo labra: Qué haces?” -
Job 12:10
“En su mano está el alma de todo viviente, y el hálito de todo el género humano.”
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