10 de Octubre: El galardón de la guía de Dios

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(Lee al final el estudio contextual resumido de este devocional. Esperamos sea de bendición)

Palabra:

Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, Y él aprueba su camino. Salmos 37:23

Dios se interesa intensamente por tu vida, tu fe y tu futuro. Y Él guiará tus pasos si tu se lo permites. Cuando ofreces, sinceramente y de corazón cada una de Tus oraciones al Señor, Él poco a poco, y de formas, incluso inesperadas comenzará a dar a Tu vida, la dirección y el sentido que necesitas, pero, para ello, es indispensable buscar con total humildad su presencia, para que Él pueda tocar tu corazón y guiarte por el camino correcto.

Y esto sólo podemos lograrlo en constante comunión con El Señor, mediante el estudio diligente de Su Palabra, la aplicación de la revelación en nuestro día a día, y nuestro propio comportamiento ejemplar, procediendo con bien, bondad y honestidad, primero para con nosotros mismos y luego para todos los que nos rodean, de forma que seamos realmente frutos a imagen y semejanza de Dios.

Recuerda, nuestro Creador no se limita a ponernos en un camino y dejar que lo recorramos solos; Él camina a nuestro lado, deleitándose con nuestro avance e iluminando el próximo paso que nos conduzca a su voluntad de bien. Por ello, en cada paso que emprendas, no desmayes pues cuentas con la verdad de que puedes afrontar cada día con la confianza que nos da ser guiados por un Dios amoroso y omnisciente, dispuestos tomarnos de la mano en todo el camino de bendición que ha preparado para cada uno de nosotros.

Oración:

Señor, no dejes de guiarme en cada uno de mis pasos. Te pido que en tu misericordia, tomes mi mano y no la sueltes, aún en los caminos más escarpados y difíciles, en los valles de oscuridad que deba atravesar, y en los desiertos que una decepción pueda traer a mi vida. Porque sé, Padre, que a pesar de que puedan llegar a mí, todas esas dificultades, Tu gracia es mayor para vencerlas y avanzar firmemente a cumplir Tu maravillosa voluntad. En El Nombre de Jesús, Amén.

Resumen de Salmos 37

Salmos 37 es un profundo poema sapiencial escrito por David en su vejez, diseñado para responder a uno de los dilemas más grandes de la vida y la fe: ¿por qué, a veces, los malvados prosperan mientras los justos sufren? En lugar de enfocarse en la queja, el salmo es una instrucción pastoral que contrasta repetidamente el destino final de ambos grupos. David aconseja al creyente no impacientarse ni tener envidia de los que hacen iniquidad, porque su éxito es efímero; pronto serán cortados como la hierba. En contraposición, ofrece cuatro imperativos vitales para el justo: confía en Jehová, deléitate en Él, encomienda a Él tu camino y guarda silencio (descansa) en Su presencia. El capítulo asegura repetidas veces que, al final, los mansos y los justos heredarán la tierra y disfrutarán de paz abundante. En el versículo 23, el salmista revela el nivel de cuidado personal que Dios tiene por aquellos que le buscan: «Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino.» Este pasaje nos enseña la hermosa doctrina de la providencia divina. Nos asegura que la vida del creyente no es producto del azar, sino que Dios mismo diseña, afirma y guía cada uno de sus pasos con un propósito. Además, el Señor se deleita («aprueba») en el caminar de Sus hijos, prometiendo en el versículo siguiente que, aunque el justo tropiece, no quedará postrado, porque la mano de Dios lo sostiene.

Referencias cruzadas de Salmos 37:23

1. Proverbios 16:9

«El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.»

2. Jeremías 10:23

«Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos.»

3. Proverbios 20:24

«De Jehová son los pasos del hombre; ¿Cómo, pues, entenderá el hombre su camino?»

4. Salmos 119:133

«Ordena mis pasos con tu palabra, Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.»

5. Proverbios 3:6

«Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.»