Josué estaba a punto de asumir el liderazgo después de Moisés y tenía delante una tarea enorme: Guiar al pueblo hacia la tierra prometida.
Dios no le prometió que el camino sería fácil; le aseguró Su presencia.
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. Josué 1:9